6.7.2020

Permacultura: autarquía alimentaria y diseño sostenible

El término permacultura proviene de la contracción de las palabras permanente (en el sentido de sostenible) y agricultura, sin embargo, la permacultura se concibe como una disciplina de diseño de entornos sostenibles en todas sus dimensiones. Este concepto, acuñado en 1978 por Bill Mollison y David Holmgren, aparece hoy como una oportunidad y una guía para encarar el futuro. Desde este lugar de la solución, les presentamos a la bióloga y permacultora Pilar Burbano, quien, desde Ecuador, y con su emprendimiento Tlaolli, procura ser un aporte en la construcción de un mundo cada vez más sustentable.


De Graham Burnett – Permaculture, a Beginners Guide, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4507854

El mundo entero está hoy conectado: la humanidad casi en su totalidad aislada por temor a contraer un virus originado, en nuestro caso, al otro lado del planeta, flujos de bienes y personas  que se extienden por todo el mundo y de manera desenfrenada, y, aunque el transporte solo representa una fracción del costo total de un producto, las grandes industrias han venido reemplazando por décadas al comercio minorista tradicional, y utilizando dudosos criterios de protección ambiental.

Los últimos meses, el evento de la pandemia en descontrol y la prácticamente nula capacidad del mundo para responder a esta crisis, han dejado en claro cuán importante es generar un cambio de cosmovisión. Una visión de mundo que priorice la vida por sobre la eficiencia económica, que abogue por la cooperación mutua del grupo, por sobre el individuo, en definitiva, un sistema que sí sea capaz de generar condiciones de calidad para el desarrollo de la flora y la fauna, sin la cual la vida humana no sería posible.

Ante esta necesidad, y esta puesta en jaque ante la que ha muchos – pues también un gran número venía vaticinando esta situación – ha enfrentado la naturaleza en los últimos meses, manifestando su descontento a través de virus y desastres climáticos, aparece la permacultura como una alternativa plausible, un sistema de principios de diseño agrícola, económico, político y social, que habla al mundo, desde su nacimiento a comienzos del siglo XX, acerca de la posibilidad de vivir en consonancia con la naturaleza y no en contra de ella,  priorizando la observación, la calidad por sobre la cantidad, y el respeto por todos los seres como miembros de un único sistema.

Para hablar acerca de permacultura, cultivos orgánicos, derribar mitos y evaluar la posibilidad de realizar un cambio de mentalidad, les compartimos la conversación que sostuvimos con Pilar Burbano, bióloga y permacultora ecuatoriana:

Vamos a comenzar por una pregunta básica que nos va a ayudar a comprender la temática general de tu trabajo, ¿Qué es la permacultura?

La permacultura en sí presenta un mundo muy amplio que involucra varias cosas. La cultura permanente es una forma de vida, donde lo principal es el respeto y cuidado de la naturaleza, el cuidado de los seres humanos, el ser eficientes energéticamente e integrarnos de alguna manera dentro de los ciclos naturales a través de la observación y la imitación de patrones orgánicos. Por otro lado, hablando técnicamente, es el diseño de espacios, donde a través de la observación,  interpretación y conocimiento de las energías silvestres como el sol, el viento, el agua y la topografía, se trabaja para lograr un diseño que funcione acorde con la naturaleza y no en contra de ella, el objetivo es que nuestro diario vivir, nuestra cotidianidad sea sustentable, en cuanto a eficiencia energética, la no generación de residuos, el autoabastecimiento, el uso de materiales locales y naturales para construcciones y la ética del cuidado de los seres que cohabitan con nosotros.

Al internarnos levemente en lo que implica el sistema de diseño agrícola natural, nos damos cuenta que muchas de las prácticas de la agricultura tradicional y a gran escala no serían en sí necesarias para obtener un campo eficiente y productivo. ¿Suscribes a esta idea?

Totalmente, sí, con el simple hecho de que tú comiences tu propio huerto en casa, puedes ponerte a pensar la cantidad de agrotóxicos y otros venenos que la agricultura tradicional utiliza en los cultivos, sin embargo, probablemente no te des cuenta de la magnitud del impacto que tiene esto en los suelos, agua y los animales en general, pero si logras captar esta idea podrás ver que la agricultura a gran escala y tradicional ha causado un desastre medioambiental.

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Por el contrario, la agroecología puede ser totalmente  productiva, sin ser invasiva ni destructiva, se pueden tener cosechas grandes y de alta calidad, aminorando sustancialmente los costos de producción, utilizando abonos naturales obtenidos por los mismos agricultores, semillas orgánicas (que pueden ser guardadas cosecha tras cosecha), haciendo asociaciones de cultivos para evitar las plagas, etc.


¿Cuáles son, en específico, las prácticas nocivas e innecesarias en las que incurre la agro industria?

Uso desmesurado, es más yo diría ultra excesivo de agrótoxicos, pesticidas, fertilizantes y demás venenos, que no solo nos enferman y envenenan a nosotros los humanos, sino que también contaminan la tierra, el agua y a otros animales como insectos polinizadores, peces, aves, anfibios, etc.

En esta misma línea tenemos el uso de semillas híbridas y transgénicas que están asociadas directamente a kits de cultivos con agrotóxicos, y que además vuelven a los agricultores dependientes de un mercado que esclaviza, obligándolos a comprar semillas cosecha tras cosecha, además de la pérdida de biodiversidad que esto trae asociado, y de las variedades de semillas locales que potencialmente serán las más aptas para hacer frente al cambio climático.

Otro punto es la sobreexplotación de los suelos por el establecimiento de monocultivos, por ejemplo, la soya, ampliamente cultivada en la Argentina, la palma africana, entre otras, esto a su vez trae también otras consecuencias como el cambio de uso del suelo y la deforestación masiva para estos monocultivos extensivos.

¿Podríamos afirmar que la observación del entorno es la práctica primera y fundamental que sustenta la cosmovisión de una “agricultura sustentable”? ¿De qué manera piensas que influye tu formación como bióloga a la hora de aplicar los principios de la permacultura y enseñarlos?

Creo que la biología para mí  abrió las puertas de todo un mundo de conocimiento y sobre todo la comprensión de los sistemas naturales, movimientos de energía, ciclos naturales y ecosistemas, y también mucho en la parte botánica; pero sobre todo creo que lo que influye en sí es que soy muy buena observadora, eso facilita para mí las cosas al comprender funcionamientos y comportamientos naturales, y también al ser creativa para diseñar. Y como es algo que me apasiona – me refiero a la biología – se me hace más fácil enseñar, yo creo que hasta natural y fluido. Lo primero que digo al comenzar un curso es: comiencen a observar su entorno, la naturaleza, sus energías, sus movimientos y el conocimiento va a llegar.



Tengo entendido que te  formaste como permacultora en el “Centro Tinku”, un lugar especializado en la temática en Ecuador, y además, que has iniciado un emprendimiento propio llamado TLAOLLI. ¿Cómo nacen el centro y tu propio emprendimiento, cuáles son sus ideas rectoras?

Sí, trabajé y me formé como permacultora en el Centro Tinku, durante 5 años, este lugar nace con el afán de poder compartir conocimientos con la gente para que adquiera un modo de vida que sea consciente y respetuoso con la naturaleza y los seres humanos. De primera mano nace con la gente del barrio donde está ubicado, ya que gracias al apoyo de las personas locales se lográ obtener en comodato un espacio público, entregado por el Municipio de Quito, para que desarrollaran estas actividades como talleres, capacitaciones, etc. por su puesto lo primero que se hace es un diseño permacultural en este espacio y la construcción de huertos es vital, durante años se ha trabajado con la ayuda también de voluntarios y esa autosustentabilidad alimentaria ha sido pilar fundamental para todas las actividades que se realizan. También ha sido un espacio enriquecedor en cuanto a la cantidad de personas que se ha podido conocer y conectar, mucha diversidad de conocimientos, pensamientos y culturas, el encuentro y el compartir siempre es lo más agradable.

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Además aquí  también nace mi propio emprendimiento llamado TLAOLLI (palabra de origen Nahuatl, mexicano, que significa maíz) donde lo que pretendo es poner al alcance de las personas insumos de alta calidad agroecológicos y orgánicos para sus cultivos y huertas, pero también dar a conocer a la gente que lo que están adquiriendo es trabajado con dedicación y cariño, respetando la tierra, apoyando a los agricultores orgánicos, e impulsando la economía local.

Algo a lo que me he dedicado mucho en estos últimos años es al rescate de semillas nativas, y es una parte fundamental de mi emprendimiento, porque luego puedo promover la adquisición de estas semillas y que la gente pueda seguirlas multiplicándolas.

Muchas veces las personas creen que, tal vez, es muy complejo abordar la construcción y mantención de un huerto orgánico ¿es esto efectivo? ¿Cuáles son las cuestiones básicas que podemos aprender en un taller de permacultura para iniciar nuestros propios huertos?

Pues sí, yo creo que es una idea generalizada la de que los huertos o cultivos orgánicos son difíciles de mantener y que además no van a ser tan productivos como un cultivo tradicional, pero realmente es mucho más sencillo de lo que se piensa, pues al trabajar con la naturaleza y no en contra de ella se facilitan mucho las cosas. Lo primero que se debe aprender es a trabajar y cultivar tu suelo, si tienes un suelo saludable y diverso, estás del otro lado.

La fabricación de abonos naturales, la gestión de residuos mediante el compostaje, la asociación de cultivos, cómo trabajar con semillas y semilleros, la elaboración de biopreparados también son parte fundamental de lo que se enseña en un taller de huertos orgánicos. En los talleres de permacultura son muchísimas más las herramientas y conocimientos que se enseñan, ya que no hay que confundir permacultura con agroecología, esta segunda es parte de la permacultura, mas no es permacultura como tal.

¿Cómo crees que influye la práctica de la permacultura en la construcción de ciudades más eficientes y formas de vida más sanas?

Si las ciudades o comunidades estuvieran construidas en base la permacultura otra sería la realidad, como había mencionado antes existen ejes fundamentales en la permacultura, de hecho son principios éticos: cuidar la naturaleza, cuidar a las personas y compartir justamente, en base a estas tres cosas se puede trabajar de manera integral. Las ciudades como están diseñadas y construidas hoy son el ejemplo del caos. Vives entre cemento, con muy pocas áreas verdes, los autos se han apropiado de la mayoría de espacios, no hay manejo de residuos, la gente vive de prisa todo el tiempo, por lo tanto tienes que hacer un esfuerzo por intentar llevar una vida más sana, y a veces con ese mismo ritmo de prisa constante es casi imposible lograrlo. Las comunidades diseñadas en base a la permacultura, te invitan a ser parte de un sistema holístico donde estamos todos íntimamente ligados unos a otros y a la naturaleza, intentando en lo posible no romper los ciclos naturales, haciendo manejo de residuos, evitando la producción de basura inorgánica, cultivando nuestros propios alimentos, en general viviendo en un entorno armónico , ya de por si te alienta a tener una vida más sana.

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¿Cuáles crees que son los caminos que la sociedad actual debe tomar para conseguir un cambio de paradigma radical en relación a la concepción tradicional de la agricultura que hoy impera?

Creo que es muy importante realmente cambiar el chip mental que tenemos instalado, ese chip del egoísmo, del que mientras no me afecte directamente, no me importa.  A lo que me refiero es a que realmente todos estamos ligados y vamos en la misma barca, el hecho de que no seas agricultor o campesino, no quiere decir que no te vaya afectar lo que ahí está pasando, entonces si los campesinos están llenando de agrotóxicos todos sus campos por exigencias o enseñanzas que les dan las multinacionales que controlan este tipo de mercados en el mundo, estás muy equivocado porque sí, a ellos les afecta directamente usar estas sustancias, pero a nosotros nos afecta de rebote al consumir esos alimentos que se producen ahí, si las abejas y otros animales mueren por estas causas, también repercutirá en nosotros de una u otra forma, no nos podemos escapar.

También hay que dejar de que romantizar el hecho de que como yo no veo de primera línea el problema con la agricultura actual no es mi problema, como dice ese dicho «si el campo no produce, las ciudades no comen», pues bueno, aquí lo podemos usar para todo «si el campo produce con venenos, es destructivo y contaminante, nosotros en las ciudades comemos venenos, nos destruimos y contaminamos también». Otra cosa importante también es apoyar a los productores directamente para que no haya que pasar por tantos intermediarios que muchas veces lucran con el trabajo y esfuerzo de los campesinos, por ejemplo, en los supermercados te venden una manzanas hermosas,  «perfectas visualmente» muy rojas, brillantes, todas del mismo tamaño , etc, pero lo que no te están diciendo es que esa manzana viene repleta de pesticidas, de semillas modificadas, de la explotación de los campos y de los campesinos, entonces, a lo que voy, es que no siempre lo que más bello se ve es lo mejor, probablemente una manzana orgánica no se vea tan roja o tan grande, pero su sabor seguro es espectacular, su producción no provocó contaminación y se repartió la ganancia justamente. El cambio debe comenzar en nosotros, en nuestra manera de pensar, en ser empáticos con la gente y con el entorno, y en ser consumidores y productores conscientes, y saber que aquí vamos en una sola nave Tierra y que todo tarde o temprano nos afectará para bien o para mal.

En este contexto tan complejo de pandemia, ¿cuál es el papel que ha jugado, y que juega la permacultura para la construcción de un futuro menos nocivo para la humanidad?

Yo creo que estamos ahora mismo, en un gran tiempo de cambio, interno, externo por donde se lo vea hay cambio, es imposible seguir viviendo como lo hacíamos, en el sentido de que hemos vivido de forma depredadora para con el planeta, abusiva, solo tomando y tomando sin entregar nada. La permacultura al ser un modo de vida empático y cuidadoso para con los seres, permite que nos relacionemos de una mejor manera y que nuestra forma de vivir no cause daño, o bueno más daño del que ya hemos causado en general. Las herramientas que ofrece las permacultura son regenerativas, integradoras y eficientes, de esta manera podemos adaptarnos a entornos cambiantes, resolver problemas mediante la creatividad y sobre todo volvernos resilientes antes cualquier tipo de problema.


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