29.10.2024
Las charlas técnicas enriquecen la relación con clientes y estudiantes
Conversamos con Carlos Milanesi, quien recorre el país junto al equipo Técnico comercial de Cementos Avellaneda, para que nos cuente sobre su experiencia viajando por Argentina y Uruguay acercando a clientes y estudiantes todo el conocimiento sobre la aplicación de nuestros productos y nuevas tecnologías.

¿Cómo surge la idea de realizar charlas técnicas con clientes y estudiantes?
Las charlas técnicas constituyen una herramienta de promoción fundamental para el área comercial. Y como el Departamento Técnico es parte del equipo comercial, nuestra función. es transmitirle a nuestros clientes y a los usuarios de nuestros productos, desde estudiantes hasta profesionales de la construcción, cuáles son las propiedades más destacadas de nuestros productos y sus principales aplicaciones, con el ánimo de que puedan aprovechar al máximo las ventajas de nuestros productos y sus trabajos puedan alcanzar la excelencia en sus obras.
¿Desde cuándo las realizan?
Desde siempre, desde el primer día que ingresé a Cementos Avellaneda. Y a partir de la gestión de quien es hoy el actual Director Comercial, Martín Griffoni, la actividad de las charlas y capacitaciones creció porque compartimos la visión de que estar cerca de nuestros clientes y de quienes serán profesionales o líderes en el futuro es uno de los pilares y valores más importantes que tenemos como empresa.
¿Cuántas charlas de capacitaciones realizan por año?
Hace 25 años organizábamos unas 10 charlas por año. Hoy ese número hay que multiplicarlo por 10. En el último año dimos más de 120 charlas, distribuidas a lo largo y ancho de todo el país: toda la provincia de Buenos Aires, la región centro (Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos), todas las provincias del NEA (Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones), la región noroeste (Santiago del Estero, Salta, Tucumán, Jujuy, La Rioja), la zona de Cuyo (San Juan, San Luis, Mendoza, La Rioja) y de la Patagonia también (La Pampa, Neuquén, Río Negro). Alguna vez me ha tocado ir a Ushuaia. Y en Uruguay hemos organizado charlas en Montevideo, Canelones, Maldonado, Colonia y San José.
¿Tienen un calendario específico para las charlas?
En el caso de las charlas de capacitación a clientes, al principio de año, en acuerdo con el área comercial y en función de la disponibilidad o de las necesidades específicas de cada cliente, se define el programa anual. El caso de las charlas de carácter institucional, que se organizan con escuelas, universidades o colegios profesionales, es diferente. En estos casos, los eventos surgen de manera más espontánea y generalmente a pedido de las instituciones educativas.
¿Con qué tipo de instituciones suelen vincularse por temas de capacitación?
Con todo tipo de instituciones: escuelas, colegios técnicos y universidades. En el último año, por ejemplo, hemos organizado charlas con la Escuela Técnica N° 36 Almirante Brown de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. También tenemos un vínculo muy cercano con dos escuelas técnicas de la ciudad de San Carlos de Bariloche: el Colegio Secundario Nehuén Peuman y el Colegio de Enseñanza Técnica N° 1. En San Luis damos charlas para el Colegio Técnico N° 5 Álvarez Condarco y la Universidad Provincial de Oficios (UPRO) del Gobierno de la Provincia de San Luis. A nivel universitario, el año pasado, acompañamos en sus capacitaciones al Laboratorio de Certificaciones Tecnológicas (LCT) de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Mar del Plata donde dimos una charla sobre Hormigón Arquitectónico. Hemos organizado también charlas para la Fundación Zoomar Mujeres que Construyen, el Colegio de Técnicos de Mendoza, el Colegio de Ingenieros y Técnicos de San Luis. Y en Uruguay junto la Universidad de la República.

¿Cómo se definen los temas de capacitación? ¿Se diseñan a demanda de los clientes, escuelas, universidades sobre temas específicos? ¿Las diseñan juntos a partir de necesidades puntuales?
La temática es diversa y va en relación directa con el público al que va dirigida.
Por ejemplo, si la charla es para vendedores de corralones, comercios de productos de construcción o distribuidores, la charla gira alrededor de nuestros productos, sus propiedades, sus aplicaciones, sus ventajas, con el propósito fundamental de darles las herramientas necesarias para que puedan asesorar de manera adecuada a sus clientes.
En el caso de las charlas para las escuelas técnicas o las universidades, el enfoque deja de ser comercial y la temática surge del requerimiento específico de la institución. En Uruguay, por ejemplo, en el mes de mayo, el Instituto de Estructuras y Transporte de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República nos convocó para dar una charla sobre “El rol de las normas y los reglamentos en la reducción de las emisiones de los GEI”, como parte de un curso de posgrado que la misma Universidad estaba dictando sobre “Nuevos materiales componentes en la producción de hormigones sostenibles”.
¿Cuáles son los temas más requeridos o los temas más importantes para brindar capacitación?
Hoy un tema que toma cada día más protagonismo es el de la sustentabilidad y el medio ambiente.
Otro nicho que solemos abordar, y que también es muy requerido, es el de la capacitación a empresas de hormigón elaborado que recién se inician en el negocio. En este caso, las instancias de capacitación suelen ser de dos días, con clases teóricas y prácticas, que incluyen ensayos de laboratorio.
¿Cómo es la devolución post charla de los clientes?
Creo que en la actualidad hay, tanto en los técnicos como en los profesionales, una gran avidez de conocimientos, así es que las charlas son siempre bienvenidas. Es más, siempre lo digo, para mí es la mejor parte de nuestro trabajo: viajamos mucho y eso nos permite visitar lugares ignotos, conocer gente nueva y compartir nuestros conocimientos. Pero también nos permiten crecer, porque siempre aprendemos, siempre nos llevamos algo de los debates y de las charlas que surgen al final de cada uno de ellos.
¿Cómo es la experiencia de brindar charlas a estudiantes de escuelas técnicas o para estudiantes de ingeniería?
Amo la docencia, así que disfruto el poder interactuar con ellos, enseñarles a pensar, a tener criterio «ingenieril», algo de lo que yo carecía cuando egresé de la facultad.
¿Alguna anécdota o experiencia puntual que nos quieras contar?
En octubre de 2021, fui invitado a dar una conferencia en las Jornadas de Jóvenes Investigadores en Tecnología del Cemento y del Hormigón, organizadas por la Asociación Argentina de Tecnología del Hormigón (AATH). En esa presentación me dediqué a resaltar el rol del investigador tecnológico en el proceso de normalización, haciendo foco en la necesidad de formar profesionales proclives al “pensamiento crítico”, es decir, cuestionar lo establecido, pero hacerlo sobre una base argumental sólida.
En dos palabras, desterrar el famoso “copy & paste”. Para ilustrar este concepto y aprovechar para “romper el hielo”, se me ocurrió recurrir al cuento de la “colita de cuadril”. Este cuento (en versión breve) relata la historia de una joven que decide agasajar a su novio cocinándole una colita de cuadril al horno. Al acudir a su madre, para pedirle la receta, ésta le dice: “Mirá hija, lo más importante que debes recordar, antes de condimentar la carne, es cortarle la punta a la colita de cuadril”. La joven, desconcertada, le pregunta: “¿Y para qué le cortás la punta?”. Y la madre le confiesa: “No lo sé, pregúntale a tu abuela, ella me enseñó y siempre lo hice así”. La joven corre a buscar a su abuela y le pregunta: “¿Abuela, por qué hay que cortarle la punta a la colita de cuadril para cocinarla al horno?”. Y la abuela le responde: “Porque mi asadera es chica y si no le corto la punta, no entra”.
En resumen, con esta metáfora, que podría resumirse con la frase: “Si siempre se ha hecho así, por algo será”, quería motivarlos a cultivar el pensamiento crítico, a “patear el tablero” y a romper la inercia que nos impide innovar y avanzar en el conocimiento.
El hecho es que, al año siguiente, mientras asistía a un congreso en Buenos Aires organizado por la Asociación Argentina de Tecnología del Hormigón (AATH) durante el coffe break, un hombre se acerca y me saluda con un afectuoso: “¿Cómo está Ud., Ingeniero?» Al no reconocerlo, le ofrezco las disculpas del caso y le pregunto: “¿De dónde nos conocemos?”. El responde: “En realidad, nunca fuimos presentados, pero yo lo recuerdo muy bien, usted es el del cuento de la colita de cuadril”.
Sin ninguna duda, el cuento lo había impactado, no le pregunté si recordaba la moraleja. Pero estoy seguro que lo que hacemos como equipo es mucho más valioso por la experiencia que deja en la gente. Y además, rompemos con el estereotipo: “La ingeniería también puede explorar nuevas formas de comunicación y conexión con los profesionales y con las nuevas generaciones, por ejemplo con el humor”.
Empresa constituida en Argentina en el año 1919, dedicada a la fabricación y comercialización de materiales para la construcción (cementos, cales, hormigones, pegamentos, morteros, pastinas y áridos). Desde sus inicios y a lo largo del tiempo, ha contribuido con un aporte clave a la calidad de vida de los habitantes del país en la construcción de viviendas, carreteras, edificios, diques, aeropuertos, instalaciones industriales, todas ellas obras que brindan bienestar a las personas y dotan de infraestructura al país. La compañía ha estado siempre comprometida con ofrecer productos de la más alta calidad, y ha alcanzado estándares de excelencia como resultado de la importante inversión en el desarrollo tecnológico, priorizando la sostenibilidad en cada fase del proceso productivo. Ha invertido en modernas tecnologías que mejoran los procesos productivos al utilizar más eficientemente la energía, sustituir gradualmente los combustibles no renovables por alternativos y remediar sus canteras, realizando procesos de retrollenado y remediación de paisajes. Sus actuales accionistas son Molins y Votorantim Cimentos. Para más información https://www.cementosavellaneda.com.ar/
