26.5.2026
Estudio Moof Fitness
El encargo iba más allá del diseño de un único espacio, y buscaba definir el ADN de una futura red de centros de fitness especializados.
Además de una sólida identidad arquitectónica, el proyecto buscaba crear un gimnasio unisex caracterizado por la calma y la claridad, alejándose de la sobrecarga sensorial típicamente asociada a este tipo de espacio.
El gimnasio se concibe como un sistema de construcción modular: un conjunto de elementos prefabricados con recubrimiento en polvo, ensamblados en seco in situ, lo que permite construir, desmontar y reconfigurar el espacio a lo largo del tiempo. En lugar de un objeto fijo, la arquitectura funciona como un marco adaptable, capaz de evolucionar sin perder coherencia y de replicarse en diferentes contextos.
La distribución se organiza en dos zonas principales: entrenamiento en suelo y entrenamiento de fuerza. Para separarlas sin romper la continuidad espacial, se utiliza un único material: chapa metálica perforada. Reinterpretada a partir de sus orígenes industriales, se convierte en un dispositivo de filtrado contemporáneo que estructura el espacio mediante una secuencia de capas semitransparentes. A medida que la luz atraviesa las perforaciones, anima el interior con sombras y reflejos cambiantes, marcando sutilmente el paso del tiempo y la actividad.
Ambas zonas coexisten en un entorno continuo, abierto y equilibrado. La privacidad se logra mediante la gradación en lugar del cerramiento, preservando así una sensación de unidad y cohesión.
Una paleta de materiales sobria refuerza la identidad del proyecto: el Melongelb RAL 1028 aporta calidez y energía a la estructura, el blanco técnico realza la luminosidad y la claridad espacial, y el azul eléctrico introduce un acento gráfico preciso en los elementos de comunicación.
En la fachada, esta lógica se extiende hacia el exterior mediante una doble piel de metal perforado que filtra la relación con la ciudad. La señalización emerge de elementos metálicos plegados, formando una expresión tridimensional que cambia con la luz y el punto de vista. Una banda continua iluminada completa la fachada, conectando la actividad interior con el flujo urbano.
Con Moof Fitness Studio, Bárbara Bardín y Julio Cano redefinen el gimnasio como un sistema flexible y replicable centrado en la experiencia del usuario.
Leé la nota original en inglés > https://arqa.com/en/architecture/moof-fitness-studio.html
























