13.7.2015

Sandibe Okavango Safari Lodge

Hotel boutique de lujo, con 24 camas en el corazón del Delta del Okavango, Botswana.

El delta del Okavango es considerado una de las siete maravillas naturales del continente africano. La casa de campo original, que fue construida hace diecisiete años, ha sido declarada patrimonio de la humanidad. En consecuencia, una serie de restricciones se han impuesto a las posibilidades constructivas. El diseño de Sandibe no sólo cumple con éstos, sino que también se inspira en ellos.

El albergue se inspira en los animales que lo utilizan como refugio. Se eligió el pangolín – armadillo de África – como la idea principal, debido a su carácter tímido, evasivo e inofensivo y su capacidad para acurrucarse en su propio caparazón protector. El último edificio parece haber crecido orgánicamente desde su ubicación en la ribera o, metafóricamente hablando, ser una criatura endémica, gentil y maternal llevándola fuera de la primavera, a través del bosque pantanoso.

Los requisitos de sostenibilidad del proyecto fueron:
-Los nuevos edificios fueron construidos con materiales bio-degradables.
-El sitio debió ser completamente limpiado de todo el material existente no degradable (cientos de toneladas de ladrillos y residuos).
-70% de la energía que utilizan las habitaciones, tienen que ser de origen sostenible.
-Se debe minimizar a impacto cero la intervención en el sitio, la fauna y la flora.
-Tratamiento completo de alcantarillado y eliminación de residuos.

No obstante lo anterior, el cliente solicitó un hotel boutique que ofrezca los más altos estándares de lujo a sus huéspedes. Sandibe está construido casi en su totalidad de madera. Vigas de pino laminado, le dan forma curvilínea. La piel del edificio se forma como un barco invertido, a partir de capas de tablones de pino, impermeabilizados con una membrana de acrílico y cubierto de tejas de madera.

El agua caliente se entrega al instante, incluso en la cabaña más alejada, gracias a un panel solar respaldado por bombas de calor. Toda el agua y el suelo de residuos se recoge y se bombea a través de una planta de tratamiento biológico, que hace que los efluentes sean seguros para su descarga en este ambiente altamente sensible.

Como dijo IM Pei: «La buena arquitectura permite entrar a la naturaleza.»

Visitá el texto original en inglés > http://bit.ly/1eWeKvo

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