15.7.2025
Casa Kani-Ini
Casa Kani-Ini se encuentra en un terreno de 4,500 m² frente al mar, en el sector El Vigía de Puerto Escondido, en la costa de Oaxaca, México.
El terreno cuenta con una ubicación privilegiada, con la playa de frente y las montañas por detrás. Se trata de un entorno natural caracterizado por un clima cálido y húmedo, elementos clave que condicionaron el diseño. La vegetación endémica, abundante en la zona, aporta identidad al sitio.
El proyecto debía resolver un programa amplio de áreas. Además de responder a las necesidades de uso y permanencia requeridos por la familia. El cliente solicitó una casa de playa que incluyera grandes cuerpos de agua, un espacio social de convivencia y varias habitaciones independientes para poder vacacionar con toda la familia. Ante esta complejidad, el reto principal fue diseñar la casa con el menor impacto posible en su entorno inmediato.
A partir de esta premisa, se planteó descomponer la masa total de los metros cuadrados del proyecto en una estructura distribuida estratégicamente. El área social y de recreación se resolvió mediante una nave central, sostenida por una estructura mixta de madera y concreto, orientada hacia la playa y el océano Pacífico. Esta nave cuenta con una cubierta inclinada en una sola dirección y una sección con losa plana, sobre la cual se diseñó un rooftop. Este espacio superior ofrece nuevas perspectivas de contemplación e invita a la permanencia, al disfrute visual y sensorial desde un nivel superior.
En el centro de la casa, un patio de agua verde funciona como punto de transición entre los espacios. Este elemento no solo conecta las distintas áreas, sino que también oxigena y se establece como el distribuidor natural que define el corazón orgánico de la casa.
Las habitaciones y las áreas de servicio se distribuyen en seis módulos independientes, ubicados en la parte posterior del terreno y organizados de forma desfasada. Esta disposición permite aislar constructivamente los espacios, generando volúmenes sólidos que se conectan únicamente a través de puentes de circulación. De esta manera, se fragmenta la masa edificada a lo largo del terreno, logrando una integración más armónica con el entorno.
















