31.3.2026
Una casa suspendida, abierta a la naturaleza
Situada en un valle al pie de una ladera boscosa, la casa se integra en un paisaje a menudo envuelto en sombras, protegida por la pendiente y los árboles.
En este claroscuro surgió la idea de una rehabilitación y una extensión suspendida: un volumen ligero y abierto, conectado con la naturaleza y bañado de luz. El edificio original, una construcción noble, fue restaurado por completo. La intervención no buscaba transformar, sino purificar y revelar. Se eliminaron tabiques y acabados superfluos, liberando los espacios y resaltando la estructura original de madera. Se retiraron los revestimientos de yeso y se limpiaron las contraventanas, dejando al descubierto la textura de la piedra y los fragmentos de sílex.
Este proceso de exposición devuelve a la casa su materialidad primigenia y reafirma su arraigo en el paisaje del Vexin. En contraste con esta presencia mineral, la extensión adopta una postura complementaria: una de ligereza y luminosidad. Perpendicular al volumen principal, se separa de la zona sombreada para captar la máxima luz solar.
Suspendido a tres metros del terreno natural, dialoga con la pendiente y la vegetación circundante. Unida por una pasarela de madera revestida de acero inoxidable pulido, se abre hacia el bosque y los reflejos del cielo. Sus cimientos de hormigón con agregados de sílex establecen una conexión directa con los materiales existentes y los recursos locales.
Sobre esta base se alza una estructura triangular de pino —fina, rítmica y ligera— que da forma a la silueta aérea del proyecto.
Entre el anclaje y la suspensión, esta casa en Vexin explora la relación entre sombra, luz y material: una arquitectura en equilibrio, abierta a la naturaleza y al tiempo.
Leé la nota original en inglés > https://arqa.com/en/architecture/a-suspended-house-open-to-nature.html




































