8.9.2015

Parque de la Amistad en Montevideo

El Parque de la Amistad es un espacio público creado para el desarrollo de actividades lúdicas, en las que pueden participar niños y jóvenes independientemente de sus capacidades físicas o cognitivas.

El Parque
Inaugurado el 23 de marzo de 2015 y ubicado en el parque de Villa Dolores  junto al Planetario Municipal, se convirtió en el primer parque con características totalmente inclusivas en el país.
El encargo nace con la premisa de convertir un área libre de 3500m² en un espacio público donde jugar, aprender y compartir sin barreras. Significa la consolidación de un proceso de transformación de los espacios públicos de Montevideo en el marco del programa “Compromiso de Accesibilidad” que busca facilitar el acceso universal a las áreas públicas.
La idea de realizar un parque de estas características en Montevideo, surge en la visita que realizara la Intendenta de Montevideo a la ciudad de Raanana, en Israel, donde se encuentra un parque de igual nombre y similares prestaciones. A partir de la iniciativa, el proceso para la realización del parque implicó el trabajo colectivo de muchas áreas de la Intendencia de Montevideo.
La inversión económica ascendió a 29 millones de pesos, financiados por la Intendencia de Montevideo y se contó con los apoyos fundacionales de 2 millones y medio de pesos de la Embajada de Israel y el Rotary Club, ANCAP, Banco de Seguros del Estado y Securitas.

El Proyecto
El proyecto de arquitectura se comienza a concebir en el año 2013, a partir de la interacción con los encargados de la Secretaría de la Discapacidad de la Intendencia y en reuniones con los futuros usuarios y con los técnicos específicos en temas de discapacidad.
La ubicación elegida para el parque brinda inmejorables beneficios respecto a la buena conectividad con toda la ciudad. El predio de 70m x 50m se ubica al Este del acceso al Planetario Municipal y se exponía como una superficie verde y continua, con la presencia de destacadas especies vegetales. Revestía a su vez una importante pendiente que ascendía hacia la calle Pereira de Rosell, generando una diferencia de nivel de cerca de tres metros de altura. La propia existencia del edificio del Planetario supuso una elocuente condicionante al proyecto; una semiesfera proyectada por el Arq. Juan A. Scasso a mediados del siglo pasado, que supo ser el primer planetario de América Latina y que reviste destacados valores arquitectónicos. De igual manera, lo hizo la presencia de una edificación cilíndrica destinada a observatorio astronómico que debía permanecer en el lugar.
Así, las condiciones del área de intervención se esquematizan en un plano inclinado, una semiesfera, un cilindro y un salpicado de puntos verdes a conservar. Estas circunstancias específicas del predio y las propias exigencias vinculadas al acceso universal del área, pautaron la conformación formal, geométrica, espacial y poética del proyecto. Las exigencias vinculadas a la accesibilidad total en el diseño del parque, contempladas desde las normativas vigentes al respecto, se concibieron desde sus contingencias positivas; evitando asumir que la accesibilidad se dirime con un diseño restrictivo. Tal condición no debía ser un problema a resolver, sino una oportunidad para la arquitectura del parque.
Una oportunidad para explorar alterativas en la que la propia conformación del espacio, las posibilidades de recorridos, las tácticas de ascenso y descenso, los mecanismos para acceder y para salir, la resolución del espacio verde, etc., fueran admitidas desde la lógica del juego.
El espacio no resulta neutro ni de aprehensión rápida, sino que invita a investigarlo, descubrirlo, preguntarlo. El proyecto buscó así convertirse en un espacio con un elevado nivel de posibilidades, algunas definidas y otras imprevistas, que admite colonizaciones permanentes o eventuales que no resultan las naturalmente sospechadas.
La estrategia proyectual apostó a una gran plataforma horizontal que mantuvo como referencia la cota altimétrica frente al acceso al Planetario, condición necesaria para permitir el flujo de públicos diversos.
El parque resulta un ámbito contenido, producto de una pauta geométrica de curvas y contra curvas que elude las especies vegetales, el cilindro del observatorio y evita materializar aristas vivas. Conforma una superficie capaz de habilitar diferentes remansos, acordes a la propuesta programática requerida e incorpora un área cubierta donde se localizan los servicios higiénicos universales y un sector de taller destinado al desarrollo de actividades vinculadas al mundo virtual.
La diferencia de nivel entre el parque y la calle Pereira de Rosell y de la Av. Rivera, lo ubica protegido de los ruidos vehiculares y de la dinámica urbana perimetral. La superficie que articula el parque con las calles se concibió como un jardín de variadas especies vegetales, que aportan colores y aromas a la práctica de lo lúdico.
El Parque de la Amistad se descubrió socavando el plano inclinado existente. Se sucede así dentro de un perímetro que coquetea con las curvas de los objetos del entorno y que asciende y desciende a través de rampas que alientan el recorrido de los usuarios. Desde afuera, lo anuncia solo su pérgola central, un artefacto metálico nada inocente que emerge y se enfrenta a la profusa vegetación cercana y que dialoga con la semiesfera de Scasso que se recorta al fondo.

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El programa
El parque se compone de 6 sectores, que se disponen como episodios específicos y se cargan de dispositivos lúdicos, de mobiliario y equipamiento.
1- Rincón infantil: con juegos para niños de cero a tres años.
2- Giro y balanceo: hamacas diversas y calesita para el desarrollo psicomotor.
3- Agua: destinado a la contemplación, el sonido y a juegos programados.
4- Laberinto: juego que posibilita buscarse y que integra elementos táctiles y de comunicación.
5- Anfiteatro: espacio de reunión para eventos diversos y desarrollo de actividades grupales.
6- Tecnológico: sector cubierto con prestaciones e instalaciones para el desarrollo digital y virtual.
Además de estos espacios, se han previsto superficies libres para el desarrollo de actividades varias. Muchas de las cuales se suceden a partir de la visita programada de escuelas e instituciones, las que serán recibidas con un plan de actividades pedagógicas, guiado por animadores y voluntarios.
El parque integra un sector de servicios higiénicos que incluye cuatro baños, dos de ellos de acceso universal y con prestaciones complementarias. Se cuenta además con un sector de oficina. destinada a la administración del parque y para el uso de los cuida-parques integrados al sistema de cooperativas sociales.

Táctil, sonoro, aromático
Las condicionantes programáticas y la voluntad de contar con un ámbito inclusivo, demandaron concebir el parque desde los sentidos y sus posibilidades. Para ello, se ha apostado a dispositivos que potencien las experiencias táctiles, sonoras y aromáticas.
El parque cuenta con superficies horizontales y verticales texturadas que promueven la experiencia táctil para todos los niños y especialmente para aquellos con dificultades de visión. Se han colocado varias piezas murales, de relieves y colores diversos, elaborados por la Escuela Figari de Artes y Artesanías de UTU, los que construyen relatos figurativos y abstractos sobre temas vinculados a la astronomía, el universo, la historia del hombre y los animales.
Además de contener juegos musicales específicos, como tambores y un xilofón, el espacio del parque anexa una caída de agua que busca aportar su particular sonoridad, generando un mapa acústico que enmascara el ruido de la ciudad cercana y aporta a la construcción de un microclima lúdico inclusivo.
El proyecto de paisaje ha incorporado innumerables especies vegetales que aportarán con el tiempo color, textura y aromas específicos. El jardín contiene: Santolinas, Romero común, Romero rastrero, Lavanda, Cedrón, Pasto Limón, Tomillo, Tomillo limón, Albahaca, Menta, Orégano, Jazmín de Hungría, Madreselvas, Alcanfor, Limonero, Naranjo, Espinillo, Tilo, Pittosporum, Frutales Nativos, Pitanga, Guayabo del País, Arazá, Ubajay, Ceibo, Lapacho Rosado, Cina – Cina, Palmeras Pindó, Jacarandá, Sisirrinchum, Árbol del papel, Helechos Bulbosas y Gramineas (Pennisetum y otras).

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Tectónica
Se ha apostado al hormigón armado, al metal y al caucho como los materiales dominantes en el  parque.
La estrategia proyectual asociada a la generación de un muro de contención de altura variable y de sinuosa forma, ha recurrido al hormigón armado para su respuesta material y estructural. Su encofrado se realizó a partir de la utilización de placas fenólicas en los tramos lineales y láminas metálicas en los tramos curvos. Las cualidades moldeables del material, su lisura y su noble envejecimiento, han logrado delimitar el área vivencial del parque por debajo el jardín domesticado.
El metal se ha reservado para la pérgola central orientada Este-Oeste y para las barandas de seguridad. El metal desplegado de la pérgola aporta sombra sobre el sector de balanceo. Se han sembrado a su vez, glicinas, bignonias y santa ritas que colonizarán la pérgola y aportarán positivamente a las condiciones ambientales del parque.
El pavimento, cuya resolución debía garantizar una superficie continua, se alterna entre paños de hormigón barrido y baldosas de caucho de color, ubicadas en los sectores más sensibles a las caídas.

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