14.1.2008

El Parque de las Silletas

CANTO A LA MONTAÑA

«Contemplo la montaña para escuchar sus secretos.
Siembro para dialogar con la tierra para no imponer mi postura.
Aro para colmar de aire a la tierra.
Rasgo su manto con prudencia para invitarle a beber del cielo hecho manantial.
Excavo para anclar la semilla entre el sol y la penumbra y tenderle un lecho a la memoria.

Cuando cultivo tiendo la paciencia tentando al crepúsculo a sorprenderme con sus flores de cosecha.

Su brote une el cielo con la tierra y como una caricia, su sombra me regala.

Entonces del sombrero me despojo,

y libres los sueños al viento retorno a la montaña como parte de su memoria».

J. Moreno

Propuesta conceptual

El Parque de las Silletas es ante todo un proyecto cultural y debe pensarse con la posibilidad de que nazca como institución cultural previamente a las edificaciones, para que sirva de instrumento de convocatoria de los diferentes ámbitos de influencia. La Fiesta de las Flores es sin duda el acontecimiento cultural más representativo de nuestra tradición, es un rasgo intrínseco de nuestra territorialidad y producción cultural. En ella esta inmerso nuestro potencial geográfico y paisajístico. La Eterna Primavera es un rótulo que encierra un poderoso símbolo de renacimiento permanente.

El desfile de silleteros es la constatación de un proceso nacido del amor y respeto por la tierra, somos ante todo montañeros, hijos de la montaña. La flor es el más potente símbolo del esmero y de la ternura; huella de la paciencia. Hoy bajo sus colores, tambien se escampan los Mitos y las Leyendas, lo más profundo de nuestra memoria.

Este proyecto se pensó como un tributo a esta tradición de esperanza, no nacido únicamente de las necesidades institucionales si no tambien de las aspiraciones culturales de una región.

Según Paul Valery (Eupalinos o el Arquitecto) en la arquitectura hay proyectos mudos: aquellos que carecen de cualquier diálogo con su entorno, hay unos que hablan: aquellos que imponen desde la obviedad de lo conocido una imagen de pragmática funcionalidad, carentes de sorpresa y otros que cantan: aquellos que se posan como una partitura abierta dialogando con su entorno, que han cedido su protagonismo edilicio individual para dar paso a una tradición cultural.

El Parque de las Silletas tiene como aspiración plantar semillas de cultura y convivencia, bajo una estrategia de permanente crecimiento y participación.

Para responder a este necesario crecimiento gradual, debido a la magnitud y la sensibilidad ambiental del proyecto, el parque se plantea como un mecanismo de juego donde todo el lote se concibe como gran tablero y los artefactos arquitectónicos como fichas de un juego. De esta forma puede haber una participación interdisciplinaria concreta de cada uno de los diferentes asesores técnicos y miembros de las diferentes administraciones desde una perspectiva de cumplimiento de objetivos, reemplazando una aproximación subjetiva y a veces caprichosa basada en los gustos. Esta estrategia de piezas de mecano evita que el Parque se convierta en una colección descontrolada de objetos arquitectónicos de referencias pintorescas sin un carácter específico.

La noción de piezas sobre un tablero, obliga a pensar en ideas rectoras y no en formas aleatorias, con esto se garantiza una unidad conceptual, paisajística y artística, que permite que el proyecto crezca pacientemente bajo sus propias leyes o códigos de memoria. Es en sí un «proyecto vivo» en permanente cambio y adaptación bajo unos criterios de convivencia programática, ambiental y cultural.

El juego es por excelencia el mejor mecanismo de concertación, las diferencias son encausadas por sus propias normas e instrucciones. Como todo juego tiene enfoques precisos y en este caso son tres los principales:
1- Antropológico: resaltar el respeto por la memoria, existencia de un cementerio indígena, la minería, la tradición del cultivo de flores. La semilla como símbolo de contenedor de memoria (posibilidad de involucrar instituciones universitarias, culturales y también asociaciones de floricultores).
2- Tecnológico: promover la investigación y el desarrollo de cubiertas verdes y fotosintéticas (energía solar). Tecnologías apropiadas para el futuro de la arquitectura sustentable (posibilidad de involucrar al empresas e instituciones).
3- Artístico: ejecutar una obra de Land Art de gran escala, todo el lote entendido como un gran lienzo o espacio de actuación, tener como referencia búsquedas sublimes como las Líneas de Nasca en Perú. Pensar un nuevo paisajismo para ser apreciado tambien desde el aire, metrocable, aviación y miradores naturales. Buscar una mirada mas cosmogónica.

Planteamiento Arquitectónico y Paisajístico

Para evitar demoras en el inicio de la obra, garantizar una ágil construcción por etapas y dar cabida permanente a los asesores técnicos el anteproyecto esta desarrollado como un sistema de piezas básicas que pueden combinarse de diferentes maneras, permitiendo una gran flexibilidad para la organización definitiva del programa, su programación por etapas en intervalos amplios. Plantea la enorme ventaja de no tener que acometer el proyecto total para darle forma a la idea de un nuevo concepto de asentamiento ambiental.

Las piezas están organizadas en dos categorías:

1- Las travesías (los caminos formados por las huellas que dejan los seres o animales en su deambular), que se arman con tres tipos de piezas básicas: las tarimas, los pasos perdidos y las cuñas de contención

2- Los artefactos presentan tres tipologías:
Las silletas
Son piezas que respetuosamente se asientan en el terreno con sólo tres puntos de apoyo, de la misma manera que en los desfiles están siempre listas a ser desplazadas, son objetos móviles, nómadas. En el día son pinceladas de colores de la gran obra de Land art, un dulce sombrío, visera y visor a la vez. A la distancia semejan rocas desprendidas, fragmentos volcánicos, piedra líquida congelada. Sus ascendentes grietas le otorgan un carácter de rasgadura de la tierra amplificando sus misterios e inducen a un estado de curiosidad, incitan a la exploración. No existe la noción de frente y revés, su perímetro valora su entorno por igual. En una estructura de esta naturaleza desaparece la noción de puerta y ventana, se accede a la medida de grandes y chicos, no discrimina ni controla, recibe por igual a quien se aproxime desde cualquier camino, siempre espera, siempre recibe.

Se desecha la imagen de bucólicos kioscos costeros desarraigados y de casitas miniaturas de pesebre. En cambio se propone unas formas más abstractas con capacidad de provocar la imaginación por medio de múltiples asociaciones.
En la noche aparecen como faroles japoneses que con especial sutileza ahuyentan la penumbra, su luz las hace levitar como luciérnagas alzando el vuelo.
Las silletas son estaciones ubicadas a lo largo de las travesías, acompañan y sirven a los visitantes en sus caminatas ecológicas, pedagógicas y recreativas. Vistas en conjunto semejan un desfile de silleteros permanente.
Las Silletas se clasifican en:
a)
Abrigadoras, escampan los equipamientos básicos como: puntos de información y orientación, baños públicos, centros de hidratación y alimentación, centros de guías, servicios de camping, zonas de asadores y centros de navegación-informática.
b) Resaltadoras, hacen de urnas de exhibición destacando:
1- Elementos naturales como formaciones rocosas, quebradas y otros y sirven para amplificar los efectos sonoros del agua y el viento.
2- Elementos antropológicos existentes, canalizaciones, huertas, caminos, tumbas. También pueden servir como estaciones de transferencia de las líneas de Canopoy.
c) Anunciadoras, se encargan de testimoniar la presencia de las Guacas y Cintas sirviendo como vitrinas provocadoras.
Con la intención de acercar la tradición de las silletas a un campo artístico y tecnológico contemporáneo (imágenes digitales) se desarrolla el concepto de Pixels: subdivisiones de las superficies para el manejo de rotación de los silletines (bandejas de cultivo producidas en los invernaderos que permiten un eficaz mantenimiento de las silletas). En este concepto se incorpora la noción de unidades fotosintéticas (paneles solares) para la producción de energía que asegure el autoabastecimiento de las silletas. Es llevar el proceso de la fotosíntesis a una tecnología de arquitectura sustentable. El tema de las cubiertas verdes productivas deberá ser un proyecto de investigación activo que suministre información valiosa a la comunidad.

Las guacas
El solo nombre evoca mitos y leyendas, fantásticas historias de búsquedas en montañas donde el arco iris se ha posado, luces misteriosas han destellado sin explicación. Su búsqueda es una aventura, travesías emocionantes en medio de deslumbrantes parajes. Se buscan por que atesoran bajo tierra lo más valioso, lo mas bello y simbólico, todo lo que se necesita para el más allá o el conocimiento para el futuro. Son ánforas de memoria semillas de cultura. Estas tienen como referencia la visión indígena de la «segunda morada» que se excava en la tierra, lo valioso de la memoria se resguarda. Se desvanecen las fachadas y sus vitrinas tragaluces promueven un voyerismo cultural, ver y ser visto el verdadero sentido de lo comunitario.
Se penetra en la tierra en busca de piezas fundamentales del conocimiento y sus «ojos» enmarcan maravillosas visuales del paisaje, el hombre entre la tierra y el cielo, memoria y ensoñación. Este acercamiento permite ver la historia como un lugar privilegiado para imaginar el futuro.
Las Guacas son los espacios o contenedores que sirven para alojar la parte del programa que tiene que ver con lo cultural, galerías de colecciones permanentes e itinerantes, museos o auditorios. Estas construcciones renuncian a habitar la superficie del parque para favorecer la contundencia paisajística existente, tres silletas anuncian su presencia, sus siluetas aves listas a alzar el vuelo, cometas a la espera del viento, trampolines de sueños y ofrendas de flores al cielo, son estos lugares los miradores por excelencia.

Los cienpies
Se van articulando por medio de vértebras o eslabones, son una cadena de espacios que se van acoplando a las formas de las cotas del terreno. A la distancia parecen suaves rasgaduras del terreno, delicados e ingeniosos arados. Se hincan a la ladera por medio de delgados pies para formar magníficos balcones, sus corredores serpenteantes miradores que con sus tenazas se aferran a los árboles que en su andar no han podido esquivar. En estas cintas se alojan las dependencias administrativas, las cafeterías o locales comerciales, áreas de albergue salones de orientación y capacitación, servicios médicos y de seguridad.

Todas las piezas del juego o sistema están concebidas bajo los criterios de: mínimo impacto visual, mínima alteración de la topografia, mínimo mantenimiento, al reducir sustancialmente las áreas de fachada, máxima aproximación a un proyecto paisajístico y artístico.

Lo más importante es que la disposición de las piezas se concerta con todos: equipo administrativo, diseñadores, asesores técnicos y pobladores. Cada ubicación debe ser una jugada maestra guiada por la naturaleza y la historia.

Finalmente con El Parque de las Silletas se debe:
– Motivar el reconocimiento social del carácter estratégico que tiene el territorio: floricultura, los silleteros;

– Propiciar la discusión sobre la necesidad de investigar desarrollos tecnológicos ambientales: cubiertas verdes y fotosintéticas, que favorezcan la generación de conocimientos sobre el manejo sostenible, en aras de movilizar a la Sociedad y al Estado para que adopten medidas en consecuencia.

– Facilitar la recuperación y socialización crítica de la historia de ocupación del territorio y de las culturas desarrolladas a partir del estudio de su patrimonio arqueológico, tecnológico y vivencial: asentamientos indígenas, mineria oro y sal, cementerio.

– Generar elementos de análisis y debate para impulsar la construcción colectiva de un nuevo modelo paisajistico: el Land Art o arte sobre la tierra.
– Fomentar el desarrollo de nuevas arquitecturas que den paso a una
noción de adaptación y reproducción espontánea como se da en la naturaleza, una que brote del paisaje como lo hacen los musgos.

– Desarrollar un sistema constructivo que permita un crecimiento orgánico en el tiempo bajo un eficiente control presupuestal.

– Garantizar que el proyecto resulte apto e interesante para todo público y en especial emocionante para cada uno de los miembros de la familia para erradicar la percepción de que alguien esta «sacrificando su tiempo» por ser un acompañante pasivo. Que la aventura convierta a cada individuo en un usuario activo para fortalecer las actividades colectivas, familiares, como las individuales, para desarrollar una condición integral de la convivencia.

El Parque de las Silletas, perfectamente alineado con fundamentales políticas culturales y ambientales nacionales y regionales, inscripto dentro de sus acuerdos, decretos, planes maestros y normativas, es un instrumento que le servirá al promotor para afianzar el liderazgo y convertirse en punta de lanza de los parques con contenidos pedagógicos.
EDUCAR JUGANDO, bajo un enfoque a largo plazo que revindique la noción de CULTIVAR para COSECHAR. En Colombia hay que SEMBRAR SEMILLAS DE EDUCACION y CULTURA, es la base fundamental para la competitividad y la internacionalización.

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