24.4.2020

Módulo de Emergencia Comunitario

Después de los últimos sucesos acontecidos en el mundo, en relación a la crisis generada por el virus COVID-19 y a sus efectos, asistimos a la creación de una cantidad de campamentos sanitarios, hospitales de campaña y adecuación de salones, microestadios y centros de exposición con el fin de atender a los cientos de pacientes que en algunos sitios se esperan con el crecimiento exponencial de los contagios.

Como pensadores, creemos que esta pandemia, no solo ha cobrado miles de vidas y ha detenido la economía del mundo, también ha logrado que nos alejemos de nuestra humanidad a fuerza de ver estadísticas, números y porcentajes en los medios y las redes. En lo que refiere a arquitectura hospitalaria de emergencia, no coincidimos con lo que parece ser la respuesta dominante y que fuerza a que los infectados por este virus tengan que dormir en fríos estadios, containers adaptados y campamentos anónimos, construyendo el peor escenario que tal vez podamos imaginar como ciudadanos frente al servicio que un sistema de salud  tiene que dar a su población.

Además creemos que nos hemos olvidado de lo que somos capaces, apelando a nuestra inagotable   creatividad,  y con las tecnologías que tenemos ya funcionando y al alcance,  para modificar este escenario.

Por todo esto, La Universidad de Morón a través de su Facultad de Arquitectura, Diseño, Arte y Urbanismo y el Instituto de Investigación en Diseño y Georeferenciación, (IGEO), en asociación con la empresa TAO SOLUCIONES CONSTRUCTIVAS y con el apoyo de un conjunto de   empresas   y oficinas de  arquitectura nacionales, han desarrollado un sistema modular de hospitales de máxima eficiencia y veloz puesta en marcha, pensado para dar respuesta a esta crisis y también como recurso perdurable más allá de este momento,   enfocado exclusivamente    en el bienestar del paciente y el personal de la salud, y entendiendo que para atravesar esta pandemia no debemos olvidar nuestra humanidad.

Este  MODULO DE EMERGENCIA COMUNITARIA   se basa en conceptos contemporáneos, organizativos, funcionales, tecnológicos, y en las críticas científicas, recrudecidas a la luz de los acontecimientos, que pueden llevar a que, un establecimiento pensado para curar gente, empeore un escenario como el que estamos atravesando; Aislar al paciente en vez de unirlo, generar instancias intermedias y zonas limpias para el personal de salud; Ventilar e iluminar naturalmente los espacios para remediar el hacinamiento y el aire “enfermo”, diferenciar por estadíos a los pacientes intentando separar a los casos más afectados de los que hoy no poseen síntomas o tienen síntomas leves pero de todas maneras deben estar en observación y otros.

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Además configuramos un sistema de asociación de módulos que permite crecer, intercambiar funciones y organizar desde pequeñas salas de observación y atención primaria,   hasta un entramado de espacios que resuelvan Internaciones, guardias y terapias intermedias e intensivas, según las necesidades, brindando siempre un techo confortable a quienes están transitando esta situación, sea este el paciente o bien parte del equipo que le brinda servicio a la comunidad, intentando preservar  todos  aquellos  aspectos  de  índole  psicológico  que  se  ven  movilizados  frente  a  la impotencia de la pérdidas incontrolables que dominan cada uno de estos acontecimientos.

“EMC” fue pensado para que desde el estado se genere una respuesta rápida, económica y de fácil puesta en práctica, que sirva para cubrir espacios destinados a preservar la  salud y además en sus variaciones, a generar vivienda, educación, centros de asistencia municipal o gubernamental, descentralizaciones de espacios de trabajo, etc., tanto dentro de campamentos de evacuados y situaciones de emergencia similares a la  que estamos viviendo como a otras que el futuro pueda deparar y todavía desconocemos.

También cumple con ciertos temas que creemos fundamentales: el primero de ellos tiene que ver con su tecnología; fue construido con materiales económicos y muy livianos, y su proceso de fabricación y montaje es extremadamente   eficiente, en cuanto a la utilización casi nula de maquinaria y a la sencillez de armado.

Sus módulos, los paneles TAO, funcionan como un sistema de piezas prefabricadas que se ensamblan unas con otras, generando el espacio o el tamaño necesario para albergar a un par de pacientes  en pocas horas de trabajo. Están pensados para poder ser descargados de un camión a mano por unos pocos operarios, sin incluir en el proceso mecanismos de izamiento o maquinaria de ningún tipo.

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Y el segundo tiene que ver con el ahorro de energía; Cada módulo  se transforma con solo abrir unas pequeñas exclusas o toberas, en  un decantador de aire fresco que contribuye a mejorar el acondicionamiento interno en épocas de calor y a mantener el aire caliente generado en el ambiente en épocas de frío. También intervienen en este tema sus aislaciones, en donde adoptan un  papel  protagónico  los paneles SIP, por  sus altas prestaciones  térmicas  y  de confort  y las circulaciones y ventilaciones cruzadas generadas por las carpinterías de cierre entre otros sistemas; captación solar para calentar agua y  calefaccionar, ventilación por geotermia, recolección de agua de lluvia para servicios , etc.

Finalmente y además de todas estas posibilidades, el módulo EMC es un esfuerzo desinteresado de un grupo de pensadores provenientes del mundo de la arquitectura, arquitectos y empresarios de la construcción, y   un  ejemplo  más de las acciones que la   Facultad de Arquitectura de la Universidad de Morón viene realizando para demostrar el inmenso potencial que la academia, con todos los actores que involucra, unida al estado y al privado, y  con la gestión necesaria, posee, para resolver los problemas de las sociedades.

A continuación les dejamos un vídeo que ilustra el inicio de la construcción: