8.7.2025
Casa La Piedra
Enekén Studio, dirigido por el arquitecto Miguel Tapia, presenta Casa La Piedra, un proyecto que fusiona la tradición y la modernidad con un enfoque en la convivencia familiar y el respeto al entorno natural.
Ubicada en Mérida, la casa de 350 m2 se caracteriza por su uso innovador de la piedra caliza, un material emblemático de la región, y por su distribución centrada en la interacción de los espacios con la naturaleza y entre sí.
El nombre de la casa, Casa La Piedra, se deriva de dos elementos fundamentales que definen su diseño. Primero, la imponente piedra que ocupa el centro del proyecto y se convierte en el punto visual clave desde la entrada. Segundo, la utilización extensa de la piedra en diversas partes de la vivienda, desde sus muros originales hasta los detalles decorativos y funcionales, como los lavabos y bancos tallados por artesanos locales.
El diseño de esta vivienda responde a un estilo de vida orientado a la convivencia familiar. El propietario, un hombre adulto mayor, deseaba una residencia que promoviera la interacción y el compartir con su familia. Por ello, se concibió un diseño donde todos los espacios se conectan visualmente a través de la alberca central, que funciona como un eje integrador entre las áreas sociales, la cocina, los dormitorios y los jardines. La alberca, inspirada en los cenotes, se convierte en un elemento clave del proyecto, evocando la sensación de frescura y serenidad propia de los ecosistemas naturales de Yucatán. En la parte posterior, se encuentran los tres dormitorios principales, todos con vistas a la alberca y el jardín.
El diseño de Casa La Piedra se caracteriza por la simplicidad y la simetría, creando una sensación de paz visual. Todos los elementos geométricos fueron cuidadosamente seleccionados para mantener una armonía en la disposición de la casa. La volumetría juega con las alturas, logrando una distribución en un solo nivel, lo que permite la incorporación de techos a doble altura y chimeneas de ventilación que facilitan la circulación del aire y la entrada de luz indirecta, al mismo tiempo que sirven como salidas para el calor generado en el interior.
La fachada de la casa fue concebida como una “fachada verde”, con una enredadera autóctona que cubre la totalidad de la estructura, fusionando la edificación con su entorno natural. La vegetación juega un papel esencial en el diseño, con palmeras y árboles frutales que fueron respetados y cuidados durante la planificación del proyecto. La disposición de los árboles, como un aguacate y dos naranjos agrios, se integró dentro del proyecto paisajístico, creando un entorno lleno de frescura y sombra natural.
En cuanto a los materiales, Casa La Piedra hace uso de materiales tradicionales de la región, como el chukum en los muros, pisos de pasta en las áreas interiores y concreto lavado en los exteriores. La piedra caliza, en su color beige natural, da cohesión a todos los materiales, desde los pisos hasta los acabados de concreto y los aplanados. La madera de tzalam maciza, utilizada en las puertas, ventanas y muebles fijos, aporta un toque cálido y contemporáneo a la casa.








































