2.6.2023
Arca Sonora
Model Festival de Arquitecturas de Barcelona es un acontecimiento de ciudad, integrador e inclusivo, que promueve la arquitectura experimental para reflexionar sobre el futuro de nuestra vida colectiva dentro de nuevos modelos metropolitanos y nuevos imaginarios.
Fundado por el ayuntamiento de Barcelona y el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC), el festival en su segunda edición, se celebró este año del 20 al 30 de abril de 2023 a través de la Fundación Mies van der Rohe, los cuales en conjunto promovieron la categoría de participación +Model, donde los arquitectos mexicanos Lesly Noguerón Maldonado, Diego González Albarrán, Omar Uziel Granados Alejandre y Zabdiel Ramos Banda fueron seleccionados y premiados internacionalmente a través de su proyecto “Arca Sonora: entrelazando el paisaje”.
+Model tuvo lugar en el Parque de las Glorias Catalanas en Barcelona, y su objetivo principal fue el de transformar el espacio público en una plataforma de investigación para el talento arquitectónico y de diseño emergente, configurando así la ciudad como un foro de encuentro para líderes de pensamiento de todas partes del mundo, que fueran capaces de promover un amplio abanico de actividades relacionadas con el mundo de la arquitectura y la ciudad, rompiendo las fronteras físicas, disciplinarias y territoriales para estimular la reflexión bajo el tema rector: “Empatía radical”.
De este modo, el proyecto “Arca Sonora: entrelazando el paisaje” parte de la estimulación que se vive en el día a día en las metrópolis, la cual ha saturado ya nuestros sentidos, convirtiendo los elementos urbanos en barreras para todo tipo de especies que intentan transgredirlos y apropiarse de ellos, abogando por la necesidad de elementos que rescaten el entorno natural y el medio físico donde sea descentralizada la ciudad para volver más empáticos y razonables nuestros territorios.
De todos los sentidos, el oído es quizás el que tienen una mayor capacidad para traspasar los límites y conectar con las emociones. Incluso si se ha perdido la capacidad de escuchar, el cuerpo mantiene su capacidad para crear sonidos. Así, este proyecto propone crear una instalación que recupere a través del sonido las relaciones “no urbanas” ya existentes en el espacio público, para proponer así una nueva experiencia sensorial capaz de relacionar entornos físicos, sociales, generacionales y multiespecie, anteriormente esparcidos en el territorio y deteriorados por el crecimiento metropolitano.
La instalación se compone por seis estelas, las cuales tienen la capacidad de configurarse en múltiples partidos arquitectónicos y disponerse en diferentes puntos alrededor del parque de las Glorias Catalanas, creando así un circuito que rodea el espacio público. Cada estela que compone la instalación emite un sonido único, lo que permite escuchar de maneras distintas la instalación: en conjunto como una sola pieza que converge en un mismo espacio y de manera independiente como un sonido que se va mezclando a medida en que se recorre el espacio. El diseño sonoro de la pieza está conceptualizado con base en los siguientes temas: Barcelona del ayer, Barcelona y el paisaje, Barcelona del presente, Barcelona y el mundo y Barcelona en el futuro. Lo cual permite recuperar y relacionar sonidos existentes del parque con los sonidos del pasado o con aquellos que se han perdido o transformado a través del desarrollo de las ciudades, a la par de que posibilita al visitante aproximarse hacia otras atmósferas desde un mismo punto geográfico a través del sonido.
Finalmente, tanto el diseño sonoro, como los audios recopilados durante el proceso de exhibición, tienen la posibilidad de archivarse en la instalación, estableciéndola de esta manera como un “arca”, la cual es testigo de la conexión del espacio público de Las Glorias Catalanas con el resto de la cultura global, para cuestionarnos ¿Cómo suenan las ciudades?, ¿Qué sonidos van a perdurar? o ¿Cómo sonarán las ciudades en el futuro?, al tiempo que genera un nuevo devenir en el parque a través de la reflexión de cada sonido y su significado. Con ello, se busca despertar el imaginario en el espacio público a través de interacciones, recuerdos, experiencias particulares y memorias que traspasan los límites físicos y generacionales.










