29.9.2025
Zelestra
Zelestra es una empresa del sector de energías renovables en plena expansión dentro del ecosistema tecnológico latinoamericano. Con el objetivo de consolidar su presencia en Bogotá, buscaba unas oficinas que reflejaran su identidad innovadora, su cultura colaborativa y su compromiso con el bienestar de su equipo.
Desde el inicio, el reto fue claro: crear un espacio flexible, humano y tecnológicamente avanzado, sin perder la esencia cercana y vibrante de una compañía en constante transformación. La clave del proceso fue el modelo de co-creación: el cliente no fue un espectador, sino un protagonista en cada etapa del diseño.
El inmueble seleccionado presentaba desafíos importantes: una planta irregular, baja entrada de luz natural en ciertos sectores y una estructura rígida que limitaba las intervenciones drásticas. A ello se sumaban una alta expectativa en términos de sostenibilidad, bienestar y tecnología, todo sin comprometer los tiempos de obra ni el presupuesto.
Durante una serie de workshops colaborativos con líderes y equipos de Zelestra, se identificaron necesidades clave: áreas de colaboración multifuncionales capaces de adaptarse a las dinámicas del día, espacios de concentración individual, una identidad visual integrada al diseño y la presencia de naturaleza interior como símbolo de crecimiento y bienestar. Este proceso permitió alinear expectativas, requerimientos y posibilidades técnicas desde el inicio, lo cual redujo los retrasos y aumentó el compromiso con el resultado final.
El proyecto, íntegramente desarrollado por Contract Workplaces sobre una superficie de 348 m², se articuló en torno al concepto de “Energía Viva”, que no solo refuerza el compromiso de Zelestra con la transición energética, sino que transforma el espacio corporativo en una herramienta narrativa: cada rincón cuenta cómo la empresa genera energía, conecta comunidades y aporta al desarrollo sostenible de Colombia.
El área operativa, configurada en open plan con puestos asignados, se ubicó sobre el perímetro mayor de la planta para aprovechar la luz natural y las vistas, mientras que las oficinas cerradas y los phone booths se dispusieron junto al núcleo de servicios. El programa se completó con salas de reuniones de diferentes capacidades, un coffee point y un área colaborativa estratégicamente situada en la intersección entre el open plan y los despachos privados.
En cuanto a la estética del proyecto, se utilizó una paleta cromática derivada del branding de Zelestra, aplicada con sutileza para evitar la saturación visual: verde esmeralda y amarillo solar –evocando la ecología, el sol y la energía limpia–, con acentos en gris acero y blanco puro que expresan solidez y transparencia corporativa.
Se priorizó el uso de materiales naturales como la madera certificada, integrada con vegetación viva y textiles orgánicos. Un sistema de iluminación cenital y lateral controlado por sensores maximiza la eficiencia energética y el confort.
El resultado superó las expectativas: las nuevas oficinas no solo optimizaron la productividad y el bienestar del equipo, sino que también se convirtieron en una herramienta activa para la atracción de talento y el fortalecimiento de la cultura interna. El cliente expresó su satisfacción al sentirse coautor del espacio, reconociendo cómo cada decisión tomada durante la co-creación se traduce hoy en la experiencia cotidiana de sus colaboradores.
El proyecto de Zelestra es testimonio de cómo la co-creación puede transformar un diseño en una historia compartida. El espacio no solo representa a la marca: habla en su voz, respira su cultura y evoluciona junto a ella.
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