La historia simbólica de las ciudades

Maria Camila Rodriguez
Introducción a la segunda parte de la investigación "La memoria urbana en la representación cinematográfica."
403

“Para ustedes el cine es un espectáculo.
Para nosotros es casi una concepción del mundo.
El cine es un transmisor de movimiento.
El cine es renovador de la literatura.
El cine es destructor de la estética.
El cine es la temeridad.
El cine es un atleta.
El cine es un sembrador de ideas.”

El epígrafe de la discordia.
Carlos Mayolo y Luis Ospina.

Se iniciará la investigación con esta primera parte; de las representaciones de Bogotá en el cine colombiano del siglo XX y XXI, ahora se explicará la metodología con la que se presentará la investigación.

Los capítulos de esta investigación están basados en las percepciones de la realidad que se presentan en el libro Palomar de Ítalo Calvino, donde Calvino dispone los pensamientos de su personaje Palomar en triadas que permiten las múltiples perspectivas sobre una misma realidad, Palomar analiza las actividades que realiza desde los aspectos más pragmáticos hasta los más simbólicos. La primera forma en que Palomar percibe su entorno es principalmente desde la experiencia visual, donde Palomar hace una descripción funcional y objetiva de lo que está viendo, esta primera parte de la triada Calvino la llama como el acto de describir. La segunda forma de análisis que realiza Palomar es desde una mirada antropología y cultural del entorno que le rodea y las actividades que se realizan, buscando entender los simbolismos que marcan y determinan su entorno y el de los demás personajes que habitan en su realidad, esta segunda parte de la triada se denomina relatar. La tercera se centra en especulaciones filosóficas que Palomar realiza sobre la realidad, con cuestiones como el cosmos, el tiempo, lo infinito y lo metafísico, a esta parte de la triada la denomina Mediación. Calvino explora con Palomar la autoconsciencia literaria y la lectura de una persona a su entorno, busca relacionar todos los estados de la realidad que brinda el espectro de lo humano, Calvino dice en una entrevista sobre Palomar “El problema de los fenómenos no lingüísticos … Es decir, ¿cómo se puede leer algo que no está escrito?” CITATION Ita85 \p 248 \l 9226 (Calvino I. , 1985, pág. 248).

Ahora, para trasladar estas perspectivas de la realidad, que propone Calvino, a lo urbano, se tomará como referencia el libro de Jairo Agudelo, Intangible. En esta investigación J. Agudelo relaciona la cualidad física del espacio urbano con los acontecimientos sociales que ocurren dentro los lugares físicos de la ciudad, la apropiación simbólica de los habitantes con lo urbano y la importancia de la respuesta de la arquitectura y la ciudad a estos acontecimientos que no son fácilmente perceptibles ni medibles. Agudelo usará las mismas percepciones de la realidad que plantea Calvino en Palomar, pero basándose especialmente en la comunicación de la ciudad y sus habitantes. Las tres variables son explicadas de la siguiente forma:

“La primera, lo físico y objetual; la segunda: lo comunicado y simbólico; la tercera: lo mítico y metafísico. (…) Estudiar estas tres dimensiones en la relación espacio-acontecimiento, supone racionalizar una realidad intangible que el habitante crea y recrea constantemente, a partir de la cual se construye la estructura simbólica urbana, constituida básicamente por tres categorías: el sentido del lugar, la construcción de imagen y el relato urbano.” CITATION
Agu \p 18 \l 9226 (Agudelo Castañeda, 2011, pág. 18)

Estas percepciones de la realidad que manejan los dos autores le darán la base a esta investigación para plantear la relación entre la expresión del arte sobre una ciudad y la realidad simbólica de esa misma ciudad, llevando así a la memoria urbana representada.

La historia simbólica de Bogotá:

¿Qué es lo primero que se identifica en una obra de arte? En filosofía se dice que la finalidad del arte no es ser una representación de la belleza en el mundo, sino que su verdadera finalidad es transmitir una emoción, cualquiera que sea. El cine es un arte que busca esa finalidad, de transmitir algo más allá de contar una historia o documentarla. Uno de los primeros teóricos del cine Riccioto Canudo diría “En el cine, el arte consiste en sugerir emociones y no en relatar hechos” CITATION
Ric27 \p 39 \l 9226 (Canudo, 1927, pág. 39). Se pensaría en el cine como la forma en que el hombre lograría dar vida a sus sueños y a expresarlos claramente. El cineasta francés Jean Tédesco diría sobre el cine “Parece que las imágenes que se mueven han sido especialmente inventadas para permitirnos visualizar nuestros sueños” CITATION Jea25 \p 25 \l 9226 (Tédesco, 1925, pág. 25).

 Pero ¿qué sería de los sueños y de lo ilusorio sin la realidad? Dos variables que parecieran lejanas son la conjugación una de la otra. “El cine refleja la realidad, pero es también algo que se comunica con el sueño”CITATION Edg56 \p 16 \l 9226  (Morin, 1956, pág. 16). El cine, sin importar el tipo de narrativa que tenga, está relacionado con la realidad desde muchas escalas. Ya sea por las locaciones que utiliza para contar la historia o bien si está basado en un acontecimiento social, de ámbito histórico (sucesos que marcaron a una sociedad) o cultural (relatos sociales no considerados históricos pero que pudieron jugar un papel importante en las comunidades, como un rumor o una historia fantasiosa). “con el fin de no instaurar nuevas ficciones sino con el de encontrar una nueva disposición para vivir en lo que de ficticio tiene ya la realidad misma y su carácter profundamente ilusorios” Carlos Mario Yory (Agudelo Castañeda, 2011, pág. 49).

Ahora, dentro de esta investigación se buscará analizar las realidades representadas en los filmes ubicados en Bogotá, basándonos en las tres percepciones de la realidad que se explicaron anteriormente: Describir, relatar y mitificar. Sin embargo, se analizarán las representaciones desde la perspectiva simbólica hacia la pragmática, es decir, comenzaremos con la realidad mitificada, con las variables que trataran los temas metafísicos de la realidad, presentados en las filmografías, ya que, como se explicó antes, la primera relación que existe entre un espectador y un filme, es de ámbito simbólico y emocional, lo primero que se lee de un filme, es lo mismo que se lee en el arte en general, la emoción que el creador de esa obra quiere transmitir.

A medida que el filme y todas sus variables; encuadres, colores, música y demás, son leídos por los espectadores, es cuando comienza una contextualización cultural de la historia de ese filme. El filme nos ubica en una época, una sociedad y una geografía, para que de esta manera la historia adquiera un sentido más propio con los espectadores. Es por esta razón que la investigación se organizará de forma inversa a la que Calvino nos enseña en Palomar, aquí se planteará que las cuestiones cósmicas de los personajes que recibe el espectador, es lo primero que se leerá dentro del filme, la mitificación de la realidad. La lectura seguirá con la contextualización simbólica que el entorno da a los personajes del filme y que crea el ambiente cultural adecuado para que el espectador logre relacionar su realidad con la de la historia, el relato de la realidad. Por último, el espectador que se adentra más a la historia representada buscará relacionar lo que ve en la pantalla con la realidad que habita y con la cotidianidad de su realidad, en búsqueda de lugares físicos y actitudes sociales que lo lleven a identificar las variables reales y ficticias que se presentan en el filme, la descripción de la realidad. Es decir, no se tomarán estas mitificaciones o ficciones sobre Bogotá como un tema a parte de su realidad, sino que, se tomarán como ese primer vistazo a sus épocas y la profundidad en cada una de ellas, y así de esa manera poder ir escalando hacia lo que más incumbe, que es la memoria urbana de Bogotá representada y de esta forma poder demostrar que el cine es el mejor documento histórico de las ciudades y de la arquitectura.

Ahora, se planteará en esta investigación un concepto de historia diferente. La historia, vista desde los conceptos modernos, debía ser manipulada como cualquier otra ciencia cuyo fin sería el de lograr un conocimiento que fuera funcional para la sociedad, con resultados demostrables y datos certeros sobre lo que se investigaba, sin embargo, la historia es muy fluctuante en su estructura, ya que prácticamente estudia al hombre y el hombre no puede verse como un dato irrefutable e inamovible. El historiador Marc Bloch nos dice sobre la historia: “la historia no es como la relojería ni como la ebanistería. Es un esfuerzo encaminado a conocer menor; por consiguiente, algo en movimiento.”CITATION Mar93 \p 47 \l 9226  (Bloch, 1993, pág. 47).

Es por esto por lo que, siguiendo un método de investigación mucho más contemporáneo, se plantea acá una nueva forma de hacer historia sobre las ciudades: La historia simbólica de las urbes. Siguiendo una nueva teoría sobre lo que la historia y la producción de conocimiento puede brindar, se manejarán variables menos rigurosas para entender la historia de la ciudad, dejando a un lado el dato riguroso para encaminar la investigación hacia las expresiones culturales y las perspectivas de la realidad. Entendiendo a la historia simbólica de la ciudad, como la reconstrucción de los simbolismos, actitudes, y relaciones humanas dentro de una época y un lugar específico. Darle un sentido a las actitudes y ambientes humanos que se iban desarrollando en una ciudad que podían verse alterados por las situaciones económicas y culturales en épocas específicas. Fluctuando la historia de la ciudad desde sus acontecimientos con mayor carga simbólica y más reconocibles dentro de la historia tradicional, como también relacionando los acontecimientos culturales y sociales de pequeña escala pero que generan una carga simbólica que crece con la misma demografía y geografía de la ciudad. 

Información de la obra

  • Estado: En ejecución
  • Autores: María Camila Rodríguez Ruiz

Comentarios

Cargando comentarios…