27.2.2015

Museo Gösta Serlachius en Finlandia

El nuevo museo de arte contemporáne Gösta Serlachius en Finlandia, obra del estudio de arquitectura MX_SI, abre sus puertas.

El despacho MX-SI con el proyecto para el Museo Gösta Serlachius ha recibido el premio de Arquitectura Española Internacional 2013 en la categoría Proyecto de Concurso Internacional que otorga el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España.

El estudio de arquitectura MX_SI con sede en Barcelona, fue el ganador del concurso internacional para la ampliación del Museo de Arte Contemporáneo Gösta Serlachius en Finlandia. Su proyecto se alzó con el primer premio en un certamen que, con 579 propuestas presentadas, se ha convertido en el de mayor participación de la historia de dicho país nórdico.

MX-SI, que entre sus obras se encuentra el Centro Federico Garcia Lorca en Granada, además de la autoría del museo Gösta ha diseñado un puente para unir el parque donde éste se ubica con la isla Taavetinsaari y ha supervisado la disposición de las obras en el paisaje y la señalética del nuevo edificio.

El pasado 13 de Junio de 2014 se inauguró el nuevo Museo de Arte Contemporáneo Gösta Serlachius en Mänttä, Finlandia, obra del estudio de arquitectura con sede en Barcelona MX_SI, ganadores en 2011 del concurso, internacional y sin restricciones de currículum, convocado por la Fundación Serlachius bajo el auspicio del colegio de arquitectos finlandés, SAFA. El certamen que, con una participación de 579 entradas provenientes de 42 países, se ha convertido en el más concurrido del país nórdico, se propuso con motivo de la ampliación de la casa Joenniemi, una edificación que aún no siendo concebida en sus orígenes como museo y habiendo sido rehabilitada en 1983, ha actuado como sede del centro.

La solución aportada por MX_SI, estudio integrado por los arquitectos Mara Partida, Boris Bezan y Hector Mendoza, ha permitido adecuar las instalaciones para albergar exposiciones de arte contemporáneo itinerantes y ha resuelto a su vez, el problema de espacio surgido con el crecimiento de la colección propia. El nuevo edificio se erige en el entorno como un bosque petrificado y abstracto y se sitúa conformando una plaza de acceso junto a la casa de relevancia histórica Joennimei. MX_SI ha colaborado en esta ocasión con el estudio Huttunen-Lipasti-Pakkanen Architects Oy de Helsinki.

El respeto de la nueva construcción por las preexistencias del lugar sin perder por eso la identidad y la posibilidad de crear una arquitectura propia con un lenguaje actual. La riqueza especial que genera el fluido y continuo diálogo del espacio interior con el exterior. Y la armonía del volumen proyectado y como éste se ha adecuado al paisaje en su perímetro. Son valores que se han trasladado y acentuado en las intervenciones que en paralelo a la construcción del nuevo edificio han asumido MX-SI bajo encargo del cliente y en favor de mejorar el resultado del conjunto. En concreto, ante la oportunidad de unir el museo, situado en un parque a orillas del lago Melasjärvi, con la isla Taavetinsaari y lograr un natural incremento del espacio expositivo exterior, se ha realizado la construcción de un puente que unifica ambas áreas. Una estructura sencilla, singular y alineada a la apariencia formal y conceptual del proyecto inicial que aporta nuevos usos. Un elemento que cohabita con la disposición de obras en el paisaje, intervención que junto a la señalética del edificio también ha sido supervisada por el estudio MX_SI.

La Fundación Serlachius se creó en 1933 con el propósito de cuidar y mantener la colección de arte recopilada por Gösta Serlachius (1876-1942), propietario de una de las industrias papeleras más importantes de Finlandia. Actualmente, el museo exhibe valiosas obras que  abarcan los distintos periodos de la escena artística finlandesa, desde las propuestas más antiguas hasta la prolífica Edad de Oro, el modernismo y la creación más contemporánea. Así como la exposición SuperPop! comisariada por Timo Valjakka y que recoge obras clásicas del Pop americano y finlandés.

Nuevo museo Serlachius Gosta Pavilion

Como punto de partida, el lugar se entiende como una gran lámina verde en la que se percibe imponente, en su parte más alta, la figura monolítica de la Manor House Joenniemi. Un paisaje que junto con la antigua casa compone un patrimonio de relevancia cultural para los habitantes de Mänttä y la familia Serlachius. La estrategia del proyecto consiste en establecer un diálogo entre lo nuevo y lo existente situando la nueva construcción de tal manera que Joenniemi siguiera teniendo el protagonismo, y que al mismo tiempo el nuevo museo no perdiera la oportunidad de manifestar su carácter y presencia contemporánea. La solución fue disponer el nuevo volumen de manera paralela al eje establecido entre la casa, el jardín y el lago. Se creó una plaza de acceso al conjunto, en la que la casa Joenniemi continúa dominando las vistas de la zona, y a medida que el terreno desciende y se aproxima a la zona de lago el nuevo edificio gana altura y una mayor presencia.

El proyecto se conceptualiza como un bosque abstracto y denso. Un bosque que se representa y se traduce en una serie de marcos paralelos de madera que definen la geometría y estructura del nuevo edificio. El patrón de marcos estructurales se construye con madera laminada de abeto ya que es un material abundante en la zona y a su vez hace referencia histórica de la industria local.

En su exterior, el edificio se presenta con una serie de montantes verticales que siguen y enfatizan el ritmo de la estructura interior. Entre los montantes se diseñó un sistema de fachada ventilada de lamas de madera de abeto que se torsionan independientemente hasta el límite tectónico del propio material, consiguiendo así un efecto de textura tridimensional que varía a lo largo de todo el alzado. La idea de fachada considera también el efecto del paso del tiempo de un material vivo como la madera, por lo que se ha decidido añadir un tono dorado semitransparente a todos sus elementos. De esta manera durante los primeros años el edificio mantendrá una imagen homogénea que se irá desvaneciendo a favor de conseguir los buscados tonos plateados que caracterizan a esta madera cuando envejece.

Para disminuir el impacto visual de una gran edificación en un entorno tan sensible, el edificio busca su descomposición en fragmentos de menor tamaño. El volumen se ve interrumpido por ciertos cortes, o incisiones de geometría irregular, que se recubren con una superficie de vidrio reflectante. El resultado de estas incisiones es la percepción de espacios de espejos  infinitos, como puertas o pasajes de bosque que ópticamente subdividen transversalmente el edificio.

En su interior, el edificio se organiza en continuidad con el recorrido que se inicia desde el exterior. Dicho recorrido se ve invadido por repentinas y sorprendentes entradas de luz provocadas, principalmente, por las incisiones en el volumen del edificio que ofrecen asimismo vistas al exterior. Estas invasiones transforman lo que hubiera sido un recorrido lineal en  uno emocional, gracias al ritmo de la repetición constante de los marcos  estructurales y a las interrupciones que permiten que los espacios exteriores penetren en el interior del edificio.

Técnicamente, este proyecto representa uno de los primeros ejemplos de edificios públicos de gran escala que ha sido construido con estructura, cerramientos y acabados de madera en Finlandia. A pesar de la estricta normativa de incendios, fue posible dejar visibles los marcos estructurales de madera en el interior de todo el edificio. Era importante evitar recubrir la estructura para percibir la suave textura del material y la superficie curvada del techo acentuada por el ritmo constante de las vigas.

Dicha estructura también fue diseñada para dotar de mayor flexibilidad los espacios interiores a la hora de plantear futuras exposiciones. Se han dejado los apoyos en los extremos liberando así de elementos  constructivos las partes centrales de las galerías y se han calculado los marcos para que sean capaces

de sujetar piezas de arte de gran escala incluso colgadas de las vigas de cubierta. A medida que el parque fue formando parte principal del recorrido emocional y de la experiencia del visitante del museo, el proyecto intervino también en los exteriores a una escala mayor. Se renovaron e introdujeron nuevas zonas

verdes, se diseñó el puente que conecta el parque con la isla Taavetinsaari y se intervino en la localización de nuevos elementos de arte en el paisaje, como las esculturas de Harry Kivijärvi, obras que a su vez plantean un nuevo diálogo con el museo y con el entorno natural donde se encuentra.

Puente Gösta

Una vez iniciada la ampliación del museo Gösta y la intervención paisajística en el parque situado a orillas del  lago Melasjärvi, surgió la oportunidad de conectar dicho parque con la pequeña isla Taavetinsaari, situada en la zona sureste del parque. Antiguamente existió un puente de madera que conectaba estos dos puntos, pero se derrumbó hace unas décadas,por lo que había que dar respuesta a la necesidad de integrar la isla como espacio expositivo al aire libre que completando así el conjunto del Museo de Arte Contemporáneo.

El nuevo puente se ha colocado en el mismo lugar que ocupaba la desaparecida pasarela, en el extremo del eje diagonal que conecta la isla con la Manor House Joenniemi. Se trata de un eje que fue trazado desde inicios del siglo XX y que viene acompañado por una prominente línea de árboles que formaba parte del diseño original del paisaje.

El principal propósito del diseño del nuevo puente ha sido conseguir la integración de la estructura con el paisaje de forma especialmente sensible y que su geometría responda a su lógica estructural.

Para conseguir la integración en el paisaje, se estudió cuidadosamente la manera en que dicha infraestructura tocaba el terreno en ambos extremos. La orilla del lago que recala en la isla es relativamente más elevada que la orilla del lado del parque, la cual presenta una orografía suave y descendente. Para superar la diferencia de altura y acentuar las peculiaridades topográficas del sitio, el puente se ha colocado con una ligera pendiente, emergiendo de la tierra en el lado del parque y posándose suavemente sobre el terreno de la isla.

La geometría del puente, además de buscar la integración paisajística, es un resultado directo del diseño estructural eficiente. El puente no solo cambia de sección en su parte longitudinal, siendo más gruesa en la base que surge del terreno y más fina en la parte que simplemente se posa en la isla, sino también en su sección transversal en la que se estudiaron los pliegues  del acero para conseguir la rigidez requerida. Es una sección con cuatro pliegues que en sus extremos deja el espacio justo para acoplar una barandilla por un lado y un banco por el otro. El acero corten utilizado como elemento estructural, y soldado para conseguir una pieza única sin juntas, también ofrece características plásticas y texturas de apariencia sutil frente al paisaje donde se coloca. Sin embargo, se consideró necesario brindar al visitante del museo una superficie suave al tacto. Por eso se han diseñado en los laterales las “barandilla-banco” en madera de alerce que acompañan el recorrido a dos alturas diferentes. El banco más bajo se fabricó mediante un tallado tridimensional que permite vaciar la barandilla en el centro del puente para alojar cómodamente a un grupo de visitantes que deseen sentarse y detenerse a mirar el paisaje.

Visitá el texto original en inglés > http://bit.ly/1av7uoe

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