30.9.2015

Don’t make me think!

El debate actual sobre la importancia de la crítica, tanto la específicamente relativa a la arquitectura como en su sentido más amplio, genera en los diferentes ámbitos académicos internacionales, propuestas bastante atípicas y provocativas.

Florencia Rodríguez¿Post-crítica o Realismo Utópico? Es por ejemplo uno de los cuestionamientos u opciones a los que nos introduce Reinhold Martin desde su artículo «Critical of What?» (1) publicado en la Harvard Design Magazine. Esta primer manera de nombrar el pensamiento crítico antecedido por el prefijo «post» que parece estar de moda hasta el punto en el que muchos de sus protagonistas se llaman a sí mismos post-críticos, estaría sesgada por su compromiso con la propia subjetividad únicamente, definiéndose de manera no opositora, no resistente, no disidente, y no utópica como forma de producción de arquitectura. De ella se generan los cada vez más usuales sistemas de valoración de los productos de nuestra disciplina que sólo se limitan a adjetivos como fácil, práctico, espectacular, relajado, o cool; llevando a la arquitectura al mismo nivel de liviandad al que han sido arrastradas tantas otras representaciones culturales como consecuencia del consumo exacerbado y la cultura tardo-capitalista.

Supongo que en similar sintonía también podríamos referirnos a nuestro presente como una post-posmodernidad. No necesariamente porque la posmodernidad haya tenido lugar, lo que sigue siendo discutible, sino porque a esta altura su propio debate se convirtió en símbolo de la ruptura de definiciones o sistemas de pensamiento, dejando en claro al menos, que en el mundo contemporáneo, ni siquiera la crisis de los paradigmas modernos que se instaló a fines del siglo XIX tiene ya sentido.

El resabio de esas rupturas es -paradójicamente- una especie de crisis estable, que marca la manera reinante de vivir y pensar en el presente. Estable porque desde hace casi una treintena de años que la des-diferenciación, tanto de esferas culturales, estéticas, disciplinares, políticas, identitarias o ideológicas, no da lugar a un pensamiento alternativo. En este mundo continuo y global, cualquier intento queda absorbido por el monstruo totalitario de las comunicaciones en el que cada uno ocupa un lugar determinado. Hollywood, Internet o MTV sirven para entender con absoluta claridad la desaparición de cualquier forma de contracultura.

«Don’t make me think!» (2) (No me hagan pensar!) es el título y primer postulado de un libro que trabaja sobre el concepto de usabilidad en la red y que podría ilustrar las cuestiones enunciadas más arriba. Esta idea comprende un modo de diseño estratégico para el que el usuario no debe ser sometido a tomar decisiones complejas sino sólo «seguir el camino amarillo» (3) sin cuestionarlo. Allí su autor describe comportamientos sociales desde lo que él llama un «sentido común extremo» y enumera algunas como: «no leemos páginas, las escaneamos»; «no tomamos las mejores decisiones, nos satisfacemos»; «no pensamos cómo las cosas funcionan, navegamos a través de ellas».

En este marco volvemos a la pregunta sobre un posible Realismo Utópico que propone Reinhold Martin en el artículo citado al principio. El mismo autor entiende que en el último siglo hubo dos formas de crítica de arquitectura. Una es la que siguió el estilo de dialéctica negativa de la Escuela de Frankfurt representada por personajes como Tafuri o actualmente Hays. La segunda es la que propone un producto autónomo, para el que se supone se someten a vigorosas revisiones y negaciones, las presunciones internas de la disciplina. El ejemplo típico sería Eisenman. El problema es que tanto una como otra se unen en la tradición moderna en la que esa supuesta autonomía estética actuaría como base o signo temporario del sujeto ilustrado, esperando la llegada de una transformación social. En cambio, en la propuesta de Realismo Utópico, la utopía no está utilizada para describir un imposible ideal hacia el que debemos transitar, sino un sin lugar que por oposición está en todas partes. En ese espejo se habilitaría un pensamiento diferente que reconoce la realidad misma permitiendo cuestionarla.

Las arquitecturas que por correr tras el mercado inmobiliario se liberan de cualquier compromiso con la ciudad, las que explotan la forma por la forma misma, las que repiten fórmulas atemporales que aunque hayan constituido en el pasado sistemas de pensamiento racionales y revolucionarios por dogmáticas se transforman en un estilo que pierde valores y coherencia, o las que abandonaron el sentido del proyecto, son parte de una mayoritaria masa a-crítica. Por supuesto que es muy difícil producir una arquitectura crítica cuando esta depende de tantas variables económicas, siempre fue así. Sin embargo tanto la crítica de arquitectura como la propia práctica profesional deben ocuparse de construir y sostener ese espejo de la utopía para intentar avances y aportes disciplinares de diversas escalas comprometidos con el mundo contemporáneo y sus modos de vida específicos.

Vale intentar preguntarse si hay maneras de proyectar y construir más allá de la mera aceptación de normas y criterios que escaneamos en vez de leer, buscando satisfacciones sin tomar las mejores decisiones, y navegando sin cuestionar cómo funcionan. Ante al autoritarismo del status quo enmascarado como antiautoritarismo, primero se puede haber anulado cualquier forma radical del pensamiento, pero aunque esta situación post-crítica parezca querer borrar todo frente político, social y cultural, podemos sumarnos a la afirmación de Martin: siempre está la posibilidad de responder como el Bartleby de Melville, «Preferiría no hacerlo».

(1) Critical of What? Toward a Utopian Realism, Reinhold Martin, Harvard Design Magazine, Spring/Summer 2005, Número 22.
(2) Don’t make me think!, Steve Drug, Circle.com library, USA, 2005.
(3) Referencia a “El Mago de Oz” que fue establecida en una de las reseñas al libro como ejemplo de una indicación clara, directa y completa que debe seguirse.

Publicado en la Ronda «Editorial» del Scalae Alberto Varas, Marzo de 2006

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