21.5.2021

Sylvia Moberly Holland 1900 – 1974 I Un día, una arquitecta

"Un día, una arquitecta" es un blog dedicado a visibilizar el aporte de arquitectas alrededor del mundo y de todas las épocas en sus diferentes facetas. Desde ARQA estaremos difundiendo el trabajo de recopilación y difusión de este grupo de profesionales. En esta ocasión les presentamos a Sylvia Moberly Holland:

Primera arquitecta registrada de la Columbia Británica, trabajó haciendo animación en los estudios Disney.

(…) Fue la primera arquitecta registrada en la Columbia Británica. Intentó dedicarse a la profesión pero con los dos niños pequeños y en el contexto de la Gran Depresión fue sumamente difícil. En 1932 se fue a vivir a Rocky Point, Metchosin, donde los parientes de Frank tenían una granja. Se conocen al menos dos encargos arquitectónicos en ese momento: la casa Collinson en 640 St. Patrick Street en Oak Bay (1935) y la casa Tysoe en Arbutus Road, Sanich (1936).

Decidió ir a vivir a Los Angeles, en 1936, debido a que el médico de Boris, el hijo pequeño, le sugirió que buscara un lugar con un clima más favorable. Las regulaciones del estado de California dificultaron que hiciera la reválida de su título. Puso a los dos niños en un internado y comenzó a buscar un medio de sustento. Fue contratada por los Estudios Universal y por MGM gracias a su entrenamiento como arquitecta y su manejo de las acuarelas.

Fue entonces cuando vio Blanca Nieves y los 7 enanos y decidió trabajar en Disney. En 1938 fue la segunda mujer contratada por el departamento de historias. Allí creó la secuencia de hadas-libélulas del Cascanueces y el segmento de los Centauros de la Sinfonía Pastoral de la película Fantasía (1940) y también la de la Lluvia de Abril en Bambi (1942), donde demuestra gran atención por los detalles. Participó también en Música Maestro (1942). No solamente era una artista excelente sino también una música consumada, lo que fue de mucha utilidad en el desarrollo de estas películas. Los miembros masculinos del equipo se resistían a ser conducidos por una mujer. En los discursos que dió Walt Disney a sus empleados en 1941, observó que las mujeres artistas igualaban lo producido por los varones y estaban siendo incluidas en los programas de entrenamiento de animación:

“Si una mujer puede hacer el trabajo, ella es tan valiosa como un hombre. (…) Las mujeres artistas tienen el derecho a esperar las mismas posibilidades de avanzar que los hombres, y honestamente creo que podrían contribuir a este negocio más de lo que los hombres han hecho. En este grupo que se está entrenando hay definitivamente buenos prospectos, y un buen ejemplo a mencionar es el trabajo de Ethel Kulsar y Sylvia Holland en el Cascanueces y la pequeña Retta Scott, de quien escucharán hablar cuando vean Bambi.”

Autora de la entrada: Inés Moisset

Leé la nota completa en el blog de Un día, una arquitecta > https://undiaunaarquitecta3.wordpress.com/2017/12/08/sylvia-moberly-holland-1900-1974/

Para poder subir obras es necesario acceder con una cuenta ARQA

Para poder solicitar la creación de un grupo es necesario acceder con una cuenta ARQA

Para poder guardar en favoritos es necesario acceder con una cuenta ARQA

Para poder valorar obras es necesario acceder con una cuenta ARQA

Para poder agregar a este usuario a tu red de contactos es necesario que acceder con una cuenta ARQA

Para poder enviarle un mensaje a este usuario es necesario que acceder con una cuenta ARQA

Ir a la barra de herramientas