30.7.2025
La velocidad del abandono: arquitectura y tiempo en la ciudad contemporánea
La arquitectura, por naturaleza, se vincula con el acto de la permanencia, esa necesidad de buscar un refugio que resista en el tiempo.

Hoy en día, podemos asistir a la eucaristía en el Panteón de Roma,1 edificio que tiene más de 2000 años de antigüedad, evidencia una arquitectura que refleja esa idea de robustez y permanencia, casi que hablar de ella “para siempre”; sin embargo, más allá de un ejemplo atípico y todo lo que significa ese legado de la arquitectura convertida en patrimonio de la humanidad, la arquitectura contemporánea, cotidiana y “doméstica” enfrenta hoy más que nunca, cambios vertiginosos dentro del contexto urbano, ya ni siquiera pensar en el palimpsesto como estrategia, porque no llega (desde mi punto de vista) a representar una huella significativa esta arquitectura “vencida”, y pasando directamente a la tabula rasa,2 sin intención en este momento de poner juicio de valor sobre ella.
“Todas las ciudades genéricas derivan de la Tábula Rasa; si no había nada, ahora están allí; si había algo, ahora lo han remplazado. Deben hacerlo, ya que de otra manera serían históricas”. La Ciudad Genérica R. Koolhaas 1997

Panteón de Roma | Fuente: italia.it
En este sentido, voy al punto que me trae aquí, el abandono de mucha arquitectura: En un caso particular como el centro de Santiago de Chile, edificios comerciales que antes eran nodos de actividad, permanecen cerrados, calles antes vibrantes se silencian como ruinas prematuras de una economía cambiante.
El comercio se desplaza, los habitantes migran. Pero los edificios quedan, atrapados en un destino incierto, “vencidos” y me refiero de esta forma porque al parecer ya nadie quiere usarlos, dejando vacíos importantes dentro del tejido urbano, se hablaba hasta octubre del año pasado (2024), el cierre de aproximadamente 900 locales comerciales, más de 68.000m2 vacantes,3 pero esto no es nuevo, ni es único de Chile, es algo ya cíclico y estudiado por muchos.
Ciudades enteras atraviesan ciclos de ocupación y abandono, de auge y decadencia, fomentar expansión hacia las periferias y luego los procesos de gentrificación y obsolescencia, sin embargo, esto trae consigo parafraseando el libro de Jane Jacobs, muerte y vida de los centros urbanos. En lugar de testigos del tiempo, se convierten en rígidos fantasmas urbanos.
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