3.12.2024

La mesa está servida: estructura para la creatividad

Hace cerca de dos años que se ha vuelto un rito juntarnos una vez al mes a conversar con Claudio que nos acoge siempre sonriente en el comedor de su casa.[2] La mesa está vestida con un mantel de papel o croquera y un montón de lápices de colores por cubiertos, dispuestos como para las cenas elegantes.  Los alimentos y preparaciones van variando, pero el menú siempre es creativo, flexible y tiene estructura.

Nuestro anfitrión prepara la sopa de ideas con ingredientes que trae anotados en una libreta que lo acompaña para todas partes, muy bien empastada, que en la tapa tiene el dibujo de un hombre desnudo que mueve los brazos como si quisiese volar o tocar el perímetro del círculo que lo envuelve[3].

En la cabecera, con la luz tenue que después de atravesar el parrón, entra por la ventana, abre la conversación y el apetito de compartir ideas que son el festín de cada encuentro. De fondo, “El pan de cada Dia” (o la marraqueta cósmica), trae el infaltable de la mesa.

Los temas que atraviesan el coloquio son multifacéticos y diversos, el humor no falta nunca a la cita.

Solemos saltar de tema en tema como calentamiento previo. A ratos pareciera que las ideas que abordamos no se van a cruzar con la temática que nos convoca, pero siempre y cada vez, se transforman en combustible o alimento para profundizar o enriquecer la plática. A medida que entramos en materia la conversación se distiende y se hace fluida además de profunda. Terminamos hablando del Programa Centros de Creación (Cecrea), y muy específicamente como arquitectos, de los espacios, de los vacíos, las envolventes, la materialidad, de la fiesta que debieran albergar estos espacios que nos llaman a pensar y a conversar sobre ellos (del latín cum «junto con y versar , versare que significa «dar vueltas alrededor, decir versos»)[4]

Usualmente se habla de “infraestructura” para referirse al conjunto de elementos, sistemas y servicios necesarios para el funcionamiento de una sociedad y una economía, incluidas las estructuras físicas, las instalaciones y servicios que soportan las actividades cotidianas que albergan.  Sin embargo y de aquí en adelante, cuando hablemos de «Estructura», estaremos hablando del conjunto de elementos; llenos y vacíos, equipamiento, equipos, contenidos y actividades a las que (¡¡¡ojalá!!!) las construcciones que diseñemos les puedan dar cabida o lugar.

Queremos que la hoguera o lo que da sentido de hogar, el fuego que debamos avivar y celebrar, sea la creatividad, o para no pecar de grandilocuencia al menos donde se albergue y tenga espacio para poder llegar a celebrarse. Un lugar donde NNA (niños niñas y adolescentes) se sientan esperados y convocados. Cómodos, libres y seguros.

A medida que compartimos el pan, la mesa se va llenando miguitas y de preguntas, de dudas y las ideas que se juntan allí, las tratamos de anotar, de ordenar o agrupar, de dejarlas dibujadas o escritas para, en la medida de lo posible, responderlas y/o despejarlas.

¿Imaginemos un Espacio Cecrea? Simulemos que  nos llaman para participar en el diseño arquitectónico de unos de los Centros de Creación.  ¿Qué debería tener ese ambiente que debemos envolver, para que tenga cabida la creatividad? O dicho de otro modo, ¿qué es lo que de ninguna manera podría faltar?

Tenemos que pensar y diseñar un espacio para la creatividad, más allá de la discusión sobre la complejidad del rango etario (problemática que nos ronda desde el primer encuentro con Claudio, dado que el programa Cecrea está pensado para un rango de edad de 7 a 19 años), donde niños, niñas y adolescentes puedan sentirse acogidos, cómodos, libres y convocados para entregar y entregarse a su potencial innovador y creativo. Todo esto en un lugar amable, cuidado, digno (no impoluto ni lujoso), seguro, comunitario y ojalá bien diseñado y bien construido, donde se sientan invitados y puedan expresarse y compartir. … uff. (risas)

La creatividad es la capacidad de generar ideas, soluciones o productos originales y valiosos. Involucra el uso de la imaginación, la innovación y el pensamiento divergente para abordar problemas de manera innovadora o para crear algo novedoso y significativo. La creatividad se manifiesta en diversos campos, desde las artes y la literatura hasta la ciencia, pasando por la tecnología y los negocios. Es un proceso complejo que puede ser influenciado por factores personales, sociales y culturales. Para que esplenda, la Comunidad creativa dialogante, debe ser un soporte que posibilite su expansión y profundización.

Cuando nos referimos al espacio para la creatividad, lo hacemos tanto a un entorno físico como a un entorno psicológico, que facilita y estimula el pensamiento creativo. A continuación, exponemos algunos elementos clave que permiten crear un espacio para la creatividad:

Entorno Físico

Espacios abiertos: Áreas con luz y ventilación natural y suficiente espacio para moverse libremente, pueden fomentar la creatividad.
Decoración inspiradora: Arte, colores vibrantes y elementos visuales interesantes, pueden estimular la imaginación.
Recursos disponibles: Herramientas, instrumentos, materiales y tecnología accesibles para experimentar y crear.

Ámbito

Libertad para experimentar: Un ambiente que permite la exploración y el ensayo-error sin miedo a la crítica, viene a fomentar la innovación.
Espacios, lugares amables, confortables y seguros.
Apoyo y colaboración: La interacción con otras personas creativas y el apoyo de iguales y mentores o facilitadores, pueden enriquecer el proceso creativo.
Tiempo y espacio para pensar: Momentos de tranquilidad y tiempo para la reflexión, son cruciales para que las ideas se desarrollen.

Programación

Fomento de la innovación: Una cultura que valora y festeja las ideas nuevas y el pensamiento fuera de lo común. Que ponga en valor la iniciativa de búsqueda de nuevas formas de hacer lo que hacemos. Salir de las rutinas.
Diversidad de perspectivas: Un entorno diverso en términos de experiencias, antecedentes y opiniones diversas, múltiples pueden generar ideas más ricas y variadas.
Acceso a la información: Tener acceso a conocimientos y datos relevantes, puede inspirar nuevas ideas y enfoques.
Accesos a materiales y actividades: Permiten procesos de búsqueda, de ensayo y error, que promuevan reflexiones poco rutinarias.

Pensar, diseñar y proponer un espacio para la creatividad, implica combinar estos elementos para permitir que las ideas fluyan libremente y se transformen en resultados concretos y valiosos.

¡QUEREMOS PROPICIAR LOS ENCUENTROS!

Porque en la interacción, en el cruce y en la intersección de ideas, de enfoques, de culturas, miradas y vocabularios se da la diversidad y es allí donde se enriquecen las posibilidades y la creatividad cobra fuerza.

Debemos abordar y dar soluciones a la problemática que ha representado en la práctica, la amplitud del rango etario abarcado por Cecrea.

Como la tentativa es promover la libertad de cada NNA para indagar, para experimentar y poder darse a ese proceso creativo que es personal y a la vez colectivo, llegamos pronto al entendido que la diversidad, debe tener cabida en este espacio para la creatividad.

Para que un espacio permita la diversidad, debe ser flexible (a cada diversidad), o tener la capacidad de adaptarse a la dinámica entre cada diversidad y la vez, acoger la de“todos juntos”. Adaptarse al equilibrio en movimiento, entre el exterior (cambiante) y el interior (regular), para que acojan la dinámica del cambio.

Rescatamos palabras, que son conceptos que invitamos a la mesa para ayudarnos a definir la Estructura Cecrea. Reivindicamos la convergencia o integración[5], porque en ese cruce de actividades, divergencia- experiencias disímiles; se anida la diversidad.

Naturalmente y sin forzar, la palabra FLEXIBILIDAD, se vuelve el plato principal en la mesa.

La flexibilidad en un espacio, se refiere a la capacidad del entorno para adaptarse a diversas necesidades y usos, permitiendo configuraciones y funcionalidades múltiples.  Esto es importante tener en cuenta en el contexto ambientes creativos. Algunos aspectos clave de la flexibilidad en un espacio:

Diseño Modular

Muebles movibles: Sillas, mesas y otros muebles que se pueden reconfigurar fácilmente, permiten cambiar la disposición del espacio según las actividades.
Paredes móviles: Tabiques o particiones que se pueden mover o ajustar para crear áreas más grandes o más pequeñas, según sea necesario.
Cortinas: elementos flexibles y fáciles de manipular que fragmenten temporalmente los espacios, los caractericen o transformen.

Uso Multifuncional

Áreas polivalentes: Espacios que pueden servir para diferentes propósitos, como una sala que puede usarse para reuniones, talleres, eventos sociales o trabajo individual.
Equipamiento versátil: Herramientas y tecnologías que se pueden utilizar de diversas maneras, como pantallas móviles, proyectores y sistemas de sonido portátiles, pañoles de herramientas con ruedas.

Adaptabilidad Tecnológica

Infraestructura tecnológica: Acceso fácil a enchufes, conexiones de red y dispositivos tecnológicos que permiten el uso de diferentes tipos de equipos y configuraciones.
Conectividad: Espacios con buena conectividad inalámbrica para facilitar el uso de dispositivos móviles y colaboración en línea.

Diseño Ergonómico

Mobiliario ajustable: Escritorios y sillas que se pueden ajustar para diferentes alturas y posturas, acomodando a personas con diversas necesidades físicas.
Iluminación regulable: Sistemas de iluminación que se pueden ajustar en intensidad y temperatura para diferentes actividades y preferencias personales.

Espacios de Colaboración y Privacidad

Áreas abiertas y cerradas: Espacios que permiten tanto la colaboración abierta como el trabajo en solitario o en grupos pequeños con privacidad.
Zonas de descanso y recreo: Áreas dedicadas a la relajación y el descanso para fomentar el bienestar y la creatividad.
La flexibilidad en un espacio facilita la adaptabilidad y puede mejorar la eficiencia, la colaboración y la creatividad, permitiendo a las personas (individuos) y equipos (grupos) trabajar de manera más efectiva y cómoda según las necesidades cambiantes.

Partamos por establecer que el encargo no es un colegio ( ¡¡¡No es una escuela!!!, Claudio alza la voz) ni es un lugar para la educación formal. Al contrario de lo que ocurre en la escuela, acá no se entregan aprendizajes, sino, que es la experiencia, o el ensayo-error, el que nos deja la enseñanza a todos/as.

La Comunidad Cecrea que buscar ser flexible, en consecuencia, está o debiese estar en permanente replanteo, ya que cada uno de sus integrantes transita de manera individual y única en el descubrimiento de su creatividad y por lo tanto el facilitador (que lo acompaña en ese proceso) y el entorno( o Estructura), debiesen permitir y acoger ese “no-camino” a recorrer, una y otra vez.

Es necesario diseñar y construir espacios flexibles que, a su vez acojan diversos ritmos, tamaños, intereses y cuidados, posibilitando la transformación que cada grupo requiera para experimentar y disponerse a procesos creativos e innovadores.

La conversación nos lleva espontáneamente a buscar adjetivos de la palabra flexibilidad, y Claudio trae un adjetivo que él considera, no puede faltar, y que facilita todo diálogo, abre fronteras y elimina cercos: que el ámbito sea flexible-amable: es decir acogedor, digno, bien diseñado, bien construido, donde se cuiden los detalles[6]. Un lugar que invite a quedarse, a permanecer en él, donde los NNA sientan la libertad de apropiárselo: marcarlo, dejar su huella, bautizarlo, habitarlo cómodamente o a su medida.  Un espacio que se adapte a lo que cada actividad y/o el grupo requiera. Para niños de 7 años quizás contar con un cielo que pueda calibrarse a su medida o escala, y/o paneles móviles que permitan fragmentarlo fácilmente  usando biombos, cortinas, etc.

Que cada integrante de la comunidad Cecrea quiera “volver a volver” a vivir una experiencia creativa.

Entonces, ese espacio se vuelve un Ambiente Cecrea, cuando el espacio (CONTINENTE) y la actividad de cada NNA y del grupo (CONTENIDO), estén “amablemente” atravesados por la flexibilidad.

Entretanto aparece la Señora Rosa, con un café de cafetera italiana, y desde la cocina llega un olor a comida capaz de abrirle el apetito hasta a un muerto.

A veces miramos Youtube, un pianista o una directora de orquesta, o comentamos algúna película o alguna lectura. El descubrimiento de la semana; la técnica yakisugi[7] la última vez.

Y después otro café, el azucarero y las sacarinas que Claudio cuenta en voz alta mientras hunde la tapita verde , una dos, tres…

Al pensar el Ambiente Cecrea, debemos tener especial cuidado en generar diseños que, al habitarlos, promuevan “aprendizajes significativos”, que tengan el potencial de cambiar, de modificarse, amoldarse, de ser permeables, de ser dúctiles y transformadores a la vez, para promover “transaprendizajes” o aprendizajes cruzados.

Porque no se trata solo de posibilitar estar “agrupados” o contenidos en un mismo espacio, se trata sobre todo de que ese espacio, a la vez que nos convoque y nos acoja, nos invite a converger, a mirarnos habitándolo, en la interacción “en” y “entre” espacios y actividades, a mostrarnos cada vez el ”todos juntos”, además de permitir la individualidad.

Tenemos que ser capaces de proponer espacios que permitan la alternancia del uso de nuestra energía. Que sean como el corazón, una fábrica permanente de energía en movimiento. Como el corazón, que dispone y alterna su energía, de acuerdo con la necesidad. Claudio trata de explicarse: “El corazón es una fábrica que está incansablemente, día y noche, todo el tiempo palpitando, no se detiene, pero sí alterna su energía dependiendo de la actividad que impulse”. Por ejemplo, dice y le brillan los ojos, si te vas a levantar, se pone en marcha la musculatura de las piernas, el equilibrio, la coordinación; Si vas a comer, en cambio, son el olfato y el gusto los que reciben la energía, predominando por sobre la musculatura; Y cuando nos disponemos a leer, ¿entonces son los ojos los que concentran esa energía, ellos y el cerebro de la imaginación los que aviva el corazón…entiendes? Me mira como queriendo que le responda. Asiento y le digo que sí y mi corazón entero, mueve mi cabeza hacia arriba y hacia abajo. El responde, está feliz, su cara sonríe entera, “Es que así mismo debe comportarse la Estructura y el edificio, para poder responder y acoger lo que cada actividad requiera, permanentemente, acomodándose, poniendo en marcha los mecanismos que la actividad requiera”, dice.

Fábrica continua de energía grupal, de todos:

“Como arquitectos, debemos darle Espesor a la experiencia de compartir”

Traemos a la mesa LA FACHADA INTERIOR DEL EDIFICIO, esa que vemos cuando habitamos el espacio (desde adentro), y resaltamos que es una fachada o cara que debemos cuidar y trabajar cuidadosamente, ya que es con ella con quien vamos a vivir principalmente la experiencia de habitar un Cecrea. La fachada exterior que, a los arquitectos nos expone y exalta el ego, aquí no es lo más relevante, ni lo fundamental. Convenimos, que la tarea es pensar cómo se habitan los espacios, más que como se “ven”, facilitando, por sobre todo que las experiencias creativas y convergentes puedan tener lugar y ojalá resaltar.

Desde la arquitectura, se deberá abordar el “sistema” del edificio en su doble relación: con sus usuarios (hacia adentro) y con la comunidad (hacia afuera e invitando a entrar). Es esa la Fachada que debemos pensar. Porque sin esa relación, el Cecrea, pierde vida y sentido. Es así como su fachada exterior cobra relevancia, no en apariencia, sino en su condición de conectora con la comunidad a la que convoca y acoge, en ese sentido, la fachada debe ser dialogante con ella.

Como arquitectos debemos cuidar no sobreproteger el Patrimonio para no volverlo intocable: “Si el patrimonio no está intervenido por el heredero, se va muriendo, y es el mismo heredero sin tocarlo el que lo está matando”

Y volvemos a la historia, para comprender y darle sentido a este ejercicio que hemos decidido hacer: detenernos para mirar lo que se pensó, luego se ejecutó y finalmente se puso en marcha.

Desde que el 2015 se implementara el Programa Cecrea, como parte de las metas presidenciales de Michelle Bachelet[8], en espacios adaptados primero y luego en edificios nuevos, y habiendo transcurridos más de 3 años desde la inauguración del más reciente de los 4 Proyectos Cecrea, nos parece relevante y necesario detenernos a mirar cómo, lo que se pensó, se diseñó y construyó ha sido habitado, implementado y mantenido durante estos 9 años.  Detenernos y analizar lo que ha pasado en la puesta en marcha de las ideas, para seguir adelante con una mirada crítica de la experiencia, para repensar en función de ella los nuevos diseños, escuchando y poniendo en valor la voz de quienes dan vida y hacen posible el funcionamiento de la programación: niños, niñas, adolescentes, facilitadores, encargados programáticos, personal de aseo, guardias y la comunidad que acoge el edificio y el Programa.

Escuchar y reconocer lo que funciona y lo que falla, lo que podría mejorarse, lo que hay que replicar. Y desde esa mirada fresca y nueva, flexible a los cambios, volver a pensar el Ambiente Cecrea, su forma de construir los vacíos de manera consecuente a lo que exige la actualidad.

De esta forma, poder presentar un nuevo programa arquitectónico, ajustado, más flexible y dispuesto a acoger, adecuadamente lo que la comunidad Cecrea requiera hoy.

Así tenemos por tarea entre otras:

1.       Salir a observar la comuna o el entorno Cecrea, su emplazamiento, la geografía, la topografía, el emplazamiento en la ciudad. La cercanía a polos culturales, a ejes importantes. Comprender la movilidad, el transporte. Que la caracteriza, cuáles son sus particularidades, su potenciales y problemas.

“Construir Comunidad, para que sea la Comunidad la que preserve y de vida a la construcción”.

2.       Salir para conocer y/o reconocer la comunidad Cecrea, donde viven los NNA, como llegan al Cecrea, quien los acompaña, donde trabajan sus padres, etc.

3.       Re-dimensionar los espacios: Nuevo programa arquitectónico con espacios polivalentes, modulares, ampliables y/o que se puedan ajustar a diversas capacidades según la demanda.

4.       Relaciones espaciales (RREE):  Generar nuevos esquemas de RREE, en función de las experiencias de cada comunidad Cecrea.

5.       Proporciones y Layout : Priorizar en 1 Piso para evitar ascensores y propiciar espacios accesibles.

6.       Implementación o equipamiento de los espacios: cortinas, biombos, sistemas para cielos e iluminación, flexibles y simples.

“En la escenografía el artefacto que se pensó para transformarse, suele terminar en clavo lancero”

7.       La fachada interior: que esta sea dialogante con los que vemos y habitamos Cecrea. Respecto a la fachada exterior: que el edificio dialogue con la comunidad y sea permeable a lo que a la comunidad le importa y ocurra.

8.       Encontrar una forma de nombrar los espacios que permita a los usuarios bautizarlos (¿debieran ser espacios neutros simplemente enumerados?).

9.       Diferenciarse de la escuela (no somos el colegio): tener claridad de lo que nos distingue de un espacio escolar.

10.   Encontrar la forma en que el edificio acoge la posibilidad de ser intervenido por la comunidad: ¿es factible intervenir su fachada ?, es posible que los NNA leguen cosas, lo grafiteen?

“El graffiti es el neo meado de territorio”.

11.   Definir y estandarizar de qué forma queremos ser un edificio sustentable, qué reciclamos, cómo ahorramos, etc.

12.   ¿Pensar de qué manera acondicionamos la estructura Cecrea para recibir a la comunidad?, ¿de qué manera lo hacemos comunitario?, ¿un espacio con carácter comunitario?

13.   Pensar cómo queremos que sea la operación y la mantención del edificio, que por experiencia ha resultado ser muy costosa para el estado. Cómo estandarizamos materiales, tecnologías, y voluntades políticas para contar con edificios de baja mantención. ¿Un edificio con materiales y equipamiento de bajo costo de reposición?

14.   Proponer materialidades perecederas. El antónimo de algo que dure para siempre. Un edificio que pueda desaparecer sin impactar negativamente el entorno.

15.   Pensar en los exteriores como espacio relevante del programa arquitectónico y la programación. El patio como laboratorio de experiencia creativas y no como un residuo de lo que le sobró de terreno a lo edificado.

16.   Propiciar arquitectura modular y crecimiento en etapas, que permitan ajustares a demanda.

17.   Materiales que puedan desaparecer con baja huellas. El contrario de un bunker: un nido.

18.   Utilizar técnicas constructivas innovadoras y simples.

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Cuando hablamos de flexibilidad para la estuctura Cecrea, nos referimos a la capacidad dinámica (de movimiento) ya sea física (de los espacios y sus envolventes), programática (del contenido de la programación), de los facilitadores de los laboratorios y de los NNA ,  para adaptarse a cambios y nuevas demandas sin requerir una reconstrucción, restructuración o reformulación completa. Es un concepto importante y es el eje de lo que debe preocuparse y custionarse, quien se disponga a diseñar espacios para la creatividad, específicamente Cecrea.

Dada la relevancia del concepto FLEXIBILIDAD, crucial para enfrentar los desafíos dinámicos y cambiantes del mundo actual, permitiendo al programa su programación y a los espacios que la componen, mantenerse vigentes y responder a las actividades que amparan.

ASPECTOS CLAVES DE LA FLEXIBILIDAD DE LA ESTRUCTURA CECREA:

A continuación, se detallan algunos aspectos clave de la flexibilidad que la estructura Cecrea debe considera, al tener diseños arquitectónicos y de mobiliario flexibles:

Beneficios de una “estructura”flexible:

·         Costos reducidos: Menores costos a largo plazo debido a la capacidad de actualizar y expandir sin reconstruir.

o   Adaptación Rápida: Respuesta más rápida a cambios en las necesidades del usuario.

·         Mayor vida útil: ya que puede adaptarse a diferentes usos, tiende a tener una vida útil más larga

·         Innovación continua: Facilita la implementación de nuevas tecnologías y procesos innovadores.

·         Escalabilidad: Diseños que permitan expandirse o reducirse según las necesidades.

o   Modularidad: Utilizar componentes modulares que se puedan agregar, quitar o reemplazar fácilmente sin afectar el sistema en su totalidad (cortinas, biombos, parrillas, etc).

Modularidad: Utilización de componentes modulares que se pueden ensamblar, desensamblar y reconfigurar con facilidad. Esto permite cambios rápidos en la disposición y uso del espacio sin requerir grandes obras

o   Espacios Multifuncionales: Diseño de áreas que pueden cumplir múltiples funciones. Por ejemplo, un espacio que puede ser utilizado como oficina durante el día y como laboratorio en otros horarios.

·         Interoperabilidad: La capacidad de interactuar y funcionar con otros sistemas o componentes.

·         Resiliencia: La habilidad de resistir y recuperarse rápidamente, ante desastres como terremotos o inundaciones.

·         Uso Eficiente del espacio: Optimización del espacio para maximizar su utilidad y flexibilidad. Esto puede incluir almacenamiento oculto, muebles multifuncionales y áreas de transición.

·         Sistemas o instalaciones intercambiables: que pueden ser fácilmente actualizados o reconfigurados según cambian las necesidades. ( canalizaciones vistas, o el contrario de “entrar a picar”)

o   Paredes movibles: Permiten cambiar la disposición de los espacios interiores sin necesidad de obras mayores.

o   Muebles multifuncionales: Muebles que pueden cumplir varias funciones, como sofás que se convierten en camas o mesas de trabajo ajustables en altura.
o   Sistemas de iluminación ajustables: Iluminación que puede ser adaptada según el uso del espacio, creando ambientes apropiados para diferentes actividades.
o   Espacios temporales: Áreas que pueden ser fácilmente desmontadas o reconfiguradas, como estructuras temporales en espacios públicos.
o   Construcción: Edificios diseñados con componentes modulares, que pueden ser reconfigurados para diferentes usos a lo largo del tiempo.

·         Sostenibilidad: Incorporar prácticas y tecnologías que permitan una arquitectura más sostenible y menos dependiente de recursos no renovables. Implementación de materiales sostenibles que permiten una mayor durabilidad y un menor impacto ambiental.

·         Adaptabilidad tecnológica: En el ámbito digital, la capacidad de actualizarse y adaptarse a nuevas tecnologías, sin requerir una reestructuración completa del sistema.

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Entre tanto, Claudio cuenta historias reales, que no son cuentos, son anécdotas, que saborizan la conversación y despiertan las ganas de pensar y de dibujar. Mientras hablamos, el mantel se va llenando de dibujitos que intentan rescatar parte de las historias o ideas. Lo llaman sus hijos por teléfono, se ríe con ellos.

Al plato principal, “la flexibilidad”, lo vamos condimentando, así llegamos a que los espacios deben ser flexibles, amable, participativos, convergentes, dignos, vinculantes, polivalentes y acogedores.

La MATERIALIDAD es relevante, para que la flexibilidad tenga posibilidades reales, y no se transforme en la implementación de elementos que duran un día y que son mecanismos tan complejos,que si fallan se vuelven una molestia.

En este sentido la elección del material no solo tiene que ver con la caracterización del espacio, sino que responde a una necesidad técnica del recinto. Por eso los arquitectos que piensen y diseñen espacios para la creatividad, debieran incorporar nuevos materiales o sistemas constructivos.

La INNOVACION en Cecrea, se debe poner en práctica en todos los ámbitos, para que pueda darse de una manera cabal la creatividad. Se trata, al igual que en un laboratorio de experimentar nuevas formas, sistemas, técnicas y materialidades en pos de algo nuevo.  “Ensayo error; ¡ensayo error!” insiste el anfitrión, con voz clara.

La ejecución del diseño, en este sentido es crucial y será tarea de quien diseñe, de estar presente y disponible al momento de la ejecución de las obras, para dar soluciones en la construcción del diseño que también debe adaptarse y flexibilizarse constantemente durante la obra.

Podríamos juntarnos cien veces más, pero Claudio está apurado.

El tiempo corre, y él dice que no le queda mucho. Además, confiesa: “Estoy sumergido tratando de juntar lo que veo en el cosmos con la cotidianeidad”.

Tenemos que dejar escrito lo que hemos conversado. Tenemos que recalcar que estamos invitados “a soñar que aquello que diseñamos o proyectamos. Puede hacer mejor el mundo” y por eso insiste: “Debemos Jugarnos por ese sueño”

[1] Arquitecta, Programa Centros de Creación (Cecrea). Departamento de Educación y Formación en Artes y Cultura, Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Chile.
[2] Claudio di Girolamo (n. 1929, Roma). Artista multifacético (director, dramaturgo, pintor, escenógrafo, etc.), llega a Chile después de la Segunda Guerra Mundial. Ha desarrollado una carrera artística y docente prolífica en el ámbito público y privado. Fue jefe de la División de Cultura del Ministerio de Educación. Actualmente es asesor en el área de la educación artística de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes (MINCAP). La Academia Chilena de Bellas Artes lo acaba de distinguir con el máximo galardón a la trayectoria que otorga la institución, “Premio Academia”, 2023.
[3] El hombre de Vitruvio.
[4] De mi cosecha esta interpretación de Conversar: verter juntos, o volcarse juntos en un tema como si derramásemos ideas en un mismo continente o cuenco que las juntase.
[5] La Convergencia se refiere a la tendencia de diferentes tecnologías, ideas o practicas a evolucionar a hacia un uso común, o a integrarse o fusionarse.
[6] “Dios está en los Detalles”, frase atribuida originariamente a Gustave Flaubert  y favorita del arquitecto Mies van der Rohe.
[7] [7] https://es.wikipedia.org/wiki/Yakisugi
[8] La Presidenta Michelle Bachelet anunció el cumplimiento de esta medida y dio a conocer las ciudades elegidas para su puesta en marcha. Estas son Arica, Iquique, Calama, Vallenar, La Serena, La Ligua, San Joaquín, San Vicente de Tagua Tagua, Linares, Los Ángeles, Temuco, Castro, Valdivia, Coyhaique y Punta Arenas. “En la medida 34 nosotros determinamos la implementación de 15 nuevos centros de creación y desarrollo artístico infantil y juvenil. Se trata de centros dirigidos a niños y jóvenes entre 7 y 19 años, que tengan interés en la cultura y en el arte, de modo que podamos conducir y desarrollar sus potencialidades. Queremos que miles de niñas, niños y jóvenes traigan a sus amigos y los inviten a ser parte de los talleres de estos centros”, dijo la mandataria. “Queremos que discutan sobre los derechos que tienen las personas en el campo de la cultura, porque de eso es lo que estamos hablando: no solo de una expresión musical o teatral, sino permitir que las artes, la educación y la vida dialoguen entre sí, y se potencien para enriquecer el horizonte de las experiencias de nuestros niños y niñas”, agregó.

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