Raíces

ARCO Arquitectura Contemporánea
El proyecto se integra a un edificio residencial, donde la amplitud de sus ventanales establece una relación continua entre el espacio interior, luz natural y el entorno. Un espacio de 390 m² ubicado en el Estado de México.
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El departamento se inserta en un edificio residencial de carácter refinado, definido por ventanales generosos que recorren sus fachadas y establecen una relación constante con el exterior. Al partir de una planta libre, el proyecto tuvo la oportunidad de construir una organización espacial precisa, donde un pasillo central articula con claridad la transición entre el área social y la privada.

La luz natural se convirtió en la protagonista silenciosa del proyecto. Desde el perímetro, donde se ubican los espacios de mayor convivencia, se abre paso con generosidad, bañando cada rincón y transformando la experiencia cotidiana en un gesto vibrante y abierto. La sala, el comedor, el family room y el antecomedor se enlazan bajo un mismo plafón que, al extenderse, amplía la mirada y sugiere continuidad. Entre ellos, un mueble‑celosía se erige como frontera delicada: divide sin interrumpir, acompaña sin imponerse, y al no tocar el plafón, permite que la luz y la perspectiva fluyan con libertad.

La diferenciación entre las zonas también se expresa a través de la selección de materiales. En el área social, un piso de mármol oscuro establece un contraste contundente con acabados cálidos que aparecen de manera puntual, como el mármol que enmarca la chimenea. Carpinterías en tonos complementarios refuerzan esta tensión visual, mientras que un plafón de delgadas tiras de madera introduce ritmo y calidez, acompañado de una iluminación diseñada para acentuar la atmósfera del espacio.

En el área privada, el piso de roble aporta sobriedad y continuidad. Las recámaras secundarias mantienen un lenguaje atemporal, mientras que la principal y la oficina adquieren protagonismo mediante lambrines de eucalipto ahumado, que subrayan su jerarquía dentro del programa arquitectónico.

Los baños retoman el concepto de contraste en una escala más íntima: muros en tonos cálidos, pisos oscuros y accesorios negros que aportan unidad y sofisticación. La cocina, por su parte, integra cubiertas de cuarzo negro y carpintería tipo olmo, logrando un equilibrio sutil entre contraste y armonía.

El proyecto se completa con una selección de mobiliario que dialoga con la arquitectura interior, reforzando la calidez de los materiales, el balance entre los contrastes y el carácter contemporáneo que define cada espacio.

 

 

 

Categoría: Vivienda

Diseño del pryecto:  ARCO Arquitectura Contemporánea

Arq. Bernardo Lew, Arq. José Lew, Arq. José Memún

Ubicación: Estado de México. 

Año: 2026

Área: 390 m2 

Fotografía: Jaime Navarro

Información de la obra

  • Estado: Obra realizada

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