25.7.2017

Torre Ambassador

El desafío arquitectónico fue desarrollar el potencial urbano radicado en el sitio y volcarlo a la ciudad; integrar la forma autónoma del edificio de oficinas, con las características particulares del emplazamiento y con las condiciones climáticas de la sabana tropical.

El Ambassador Business Center se implanta en un terreno pasante, con una fachada abierta a la Av. San Martín, un bullicioso boulevard lleno de actividad y vida urbana y otra fachada con frente a un pasaje barrial que da acceso a una serie de casas y termina en la entrada de un centro de educación infantil.

Frente a la Avenida se proyecta un espacio abierto que articula la altura de la torre con la horizontalidad del entorno. Este vacío continuo se concibe como un paseo peatonal, liberando todo el espacio exterior disponible al uso público. Como un podio, esta plaza dibuja con precisión los límites del sitio, otorgándole al proyecto y a su contexto un sentido particular de escala y de gracia.

Hacia el pasaje 1 de la calle Hugo Wast se plantea una placa horizontal que toma la altura de los vecinos inmediatos, reduciendo visualmente la magnitud aparente del proyecto en un entorno doméstico. Se ha diseñado un pasaje peatonal que une ambos frentes facilitando el transito de niños y adultos.

Con objeto de liberar la planta baja para uso público y comercial se han construido 3 niveles subterráneos de aparcamientos.

El carácter tectónico del Ambassador Business Center se contrapone a la apariencia genérica de la torre de de oficinas de cristal, a su apego a las convenciones y a su indiferencia por los medios técnicos. La estructura de concreto y la piel de vidrio se envuelven con un sistema lineal de balcones que se proyectan al exterior de la estructura y, que junto con una celosía reticular de aluminio proveen de protección solar y aseguran el fácil mantenimiento y limpieza de las superficies vidriadas. La envolvente estriada y profunda de la torre aporta un alto nivel de interacción entre el espacio de trabajo la ciudad y el paisaje.

La torre de oficinas propuesta es un artefacto técnico, abstracto y no-representacional, que busca extraer su vigor creativo de la tendencia a la universalidad de su carácter  arquetípico. Es en la búsqueda de proximidad al origen en lo que el proyecto aspira a ser original y no en la singularidad de sus formas o medios.

La gran escala invita a coquetear con la noción kantiana de lo sublime matemático: La apreciación matemática de las magnitudes no tiene una cota máxima, la apreciación estética sí, y este es el límite intuitivo de la comparación -cuando la imaginación se ve obligada por la razón a cruzar mas allá de la apreciación estética, encontramos lo sublime, lo inconmensurable.

El edificio se formaliza a partir del choque entre una idea arquetípica; el edificio concebido como una sucesión de planos horizontales en voladizo y una realidad física caracterizada por una especificidad local de posibilidades técnicas, económicas y ambientales. La técnica media entre una fuerza conceptual y una fuerza natural nos devuelve una nueva entidad híbrida y en tensión que llamamos forma.

Para poder subir obras es necesario acceder con una cuenta ARQA

Para poder solicitar la creación de un grupo es necesario acceder con una cuenta ARQA

Para poder guardar en favoritos es necesario acceder con una cuenta ARQA

Para poder valorar obras es necesario acceder con una cuenta ARQA

Para poder agregar a este usuario a tu red de contactos es necesario que acceder con una cuenta ARQA

Para poder enviarle un mensaje a este usuario es necesario que acceder con una cuenta ARQA

Ir a la barra de herramientas